En el apartado Dispositivo, se selecciona la unidad correspondiente. Luego, en Selección de arranque, se elige la imagen ISO de Windows 11 descargada previamente y se inicia la creación del medio.
Rufus muestra entonces una ventana denominada Windows User Experience, que incluye opciones destinadas a eliminar algunos requisitos del instalador. Entre ellas aparece la posibilidad de quitar la exigencia de utilizar una cuenta Microsoft online.
Después de seleccionar las opciones deseadas, Rufus formatea la memoria y copia los archivos necesarios para arrancar la instalación.
Microsoft establece actualmente que una conexión a internet es necesaria para completar la configuración inicial de un equipo con Windows 11 Home o Pro. Sin embargo, quienes prefieran utilizar una cuenta local pueden preparar un USB de instalación con Rufus, una herramienta gratuita que permite modificar determinados requisitos del instalador.
Una cuenta local queda vinculada únicamente al dispositivo y no necesita conectarse a los servicios de Microsoft para iniciar sesión. Una cuenta Microsoft, en cambio, integra Windows con servicios como OneDrive, Outlook y Microsoft Store y facilita la sincronización de configuraciones entre equipos.
Qué se necesita antes de comenzar
El proceso requiere una memoria USB vacía de al menos 8 GB y otro equipo conectado a internet. Todo el contenido del dispositivo será eliminado al crear el medio de instalación, por lo que conviene guardar previamente cualquier archivo importante.
También hay que descargar la imagen ISO oficial de Windows 11 desde el sitio de Microsoft y obtener Rufus desde su página oficial o repositorio. Microsoft identifica actualmente a Windows 11 26H2 como la versión vigente y ofrece tanto el asistente de instalación como las herramientas necesarias para crear medios de instalación.
Cómo preparar el USB con Rufus
Una vez descargados ambos archivos, hay que conectar la memoria USB y abrir Rufus.
Cómo crear una cuenta local durante la instalación
Con el USB preparado, hay que iniciar desde esa unidad el equipo donde se instalará Windows 11 y seguir normalmente los pasos del asistente.
Hay un detalle fundamental: el equipo debe quedar sin conexión a internet cuando llegue el momento de crear la cuenta de usuario.
La documentación de Rufus explica que su opción no crea automáticamente una cuenta local. Lo que hace es recuperar la posibilidad de utilizarla cuando Windows no puede acceder a la red durante esa etapa. “Solo se ofrecerá la posibilidad de crear una cuenta local si se asegura de que la red esté desconectada en la página de creación de cuenta”, señala el proyecto.
Por eso, si el equipo utiliza Ethernet conviene retirar el cable y, si usa Wi-Fi, evitar conectarse durante ese paso.
Qué hay que tener en cuenta antes de usar el método
Rufus advierte que estos mecanismos dependen de opciones que siguen existiendo dentro del propio instalador de Microsoft y pueden dejar de funcionar si la compañía modifica Windows en futuras actualizaciones.
Además, el procedimiento no elimina los requisitos básicos de hardware de Windows 11 ni convierte automáticamente en compatible una computadora que no cumple con las especificaciones necesarias.
La principal ventaja es otra: permite realizar una instalación limpia de Windows 11 26H2 utilizando una cuenta local, sin quedar obligado a vincular el sistema operativo con una cuenta Microsoft durante la configuración inicial.