En las empinadas laderas del monte Yanantin, a poca distancia de Machu Picchu, un equipo de arqueólogos peruanos y polacos identificó cerca de dos kilómetros y medio de caminos en zigzag, terrazas, plataformas y estructuras circulares ocultas bajo el bosque. El hallazgo se realizó mediante escaneos lidar montados en drones y luego se confirmó sobre el terreno, donde los investigadores tuvieron que abrirse paso a machete entre la densa vegetación.
Uno de los senderos forestales, de menos de un metro de ancho, ya era conocido por los pobladores de la zona. Sin embargo, las imágenes aéreas revelaron una red mucho más amplia. Bartłomiej Ćmielewski, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Wrocław, señaló que ese camino local era solo una pequeña parte de lo que existe en el área.
Mariusz Ziółkowski, de la Universidad de Varsovia, fue más allá: “Hay al menos el doble de estructuras por ahí”. Según el investigador, el trazado de las vías coincide con las técnicas de construcción inca, aunque no descarta que algunas puedan ser anteriores a ese período.

El descubrimiento refuerza la idea de que el entorno de Machu Picchu estuvo mucho más poblado y organizado de lo que se pensaba hasta ahora. Las terrazas y plataformas sugieren un uso intensivo del terreno, posiblemente para cultivo o control del acceso a la ciudadela.












