Después de varios días de silencio en medio de la polémica, la cantante volvió a dar señales en redes sociales y reavivó la atención de sus seguidores.
Tras una semana marcada por rumores, tensiones y versiones cruzadas con Tini Stoessel y María Becerra, Emilia Mernes volvió a aparecer en redes sociales, aunque de manera sutil. La cantante entrerriana sorprendió al interactuar con una publicación de Yami Safdie en Instagram, lo que fue interpretado como su regreso al mundo digital.
El gesto fue simple, pero significativo: un “me gusta” en un posteo donde Safdie se mostraba con la camiseta de la selección de Paraguay y expresaba su entusiasmo por un próximo show. La publicación acumuló miles de interacciones, entre ellas la de Emilia, que rápidamente fue detectada por sus seguidores.
La reacción no tardó en llegar. Para muchos, este movimiento confirmó que la artista sigue activa en redes, pese a haber optado por el silencio público durante los días más intensos del conflicto. Además, se destacó que, en medio de los “unfollows” que circularon en el entorno del pop urbano, Yami Safdie continúa siguiendo a Emilia, lo que también fue leído como un gesto de apoyo.
La reaparición cobra relevancia porque se da en medio de un contexto complejo. Mientras se encuentra de viaje en Japón junto a Duki, la cantante evitó pronunciarse sobre las versiones que la involucran, manteniendo un perfil bajo que contrasta con el nivel de exposición mediática que generó el escándalo.
Sin embargo, este pequeño gesto dejó en claro que Emilia no está completamente alejada del entorno digital, sino que eligió una presencia más reservada mientras atraviesa la polémica.
Las exigencias de Emilia Mernes en sus shows
En paralelo, en los últimos días también se viralizaron detalles sobre el detrás de escena de sus shows, luego de que un productor uruguayo revelara algunas de las exigencias que la artista habría solicitado en una presentación en Paysandú.
Según contó Nicolás Wasiluk, quien la contrató hace varios años, la lista incluía 40 toallas negras para su camarín, frutillas bañadas en chocolate fuera de temporada y botellas de whisky de alta gama. Además, mencionó pedidos específicos como seguridad en el hotel y ciertas condiciones técnicas en el escenario.
El productor también relató que hubo demoras en el inicio del show por detalles puntuales, como la falta de un té específico que la cantante habría solicitado. Sus declaraciones generaron debate en redes sociales, donde algunos usuarios cuestionaron las exigencias, mientras que otros las consideraron habituales dentro del mundo del espectáculo.