Un ex oficial de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos se declaró culpable de haber robado casi 200 millones de dólares, entre ellos cientos de lingotes de oro, mediante un esquema fraudulento disfrazado de programa gubernamental de máxima reserva.
David J. Rush, residente de Virginia, admitió un cargo de fraude electrónico vinculado a la operación inventada. Según los fiscales, el hombre mintió sobre su formación académica y su experiencia militar para conseguir un puesto en la CIA y luego usó ese acceso para montar el engaño.
Durante el operativo de detención, las autoridades hallaron en su casa lingotes de oro valuados en más de 46 millones de dólares, además de autos de lujo, relojes y más de dos millones en efectivo. El acuerdo de culpabilidad le permite evitar un juicio, al tiempo que el gobierno elude tener que explicar en audiencia pública cómo el acusado superó los controles de ingreso a la agencia y mantuvo el fraude activo durante más de un año.















