Feinmann tomo como punto de partida a un artículo publicado por el diario italiano Il Tempo, que citó al neumonólogo Paolo Palange de la Universidad Romana de la Sapienza quien destacó la dificultad para hablar con certeza sobre la salud futura de Francisco, ya que los informes oficiales del Vaticano se presentan de manera parcial, “Es muy difícil hablar sobre la salud futura del Papa, porque los informes son muy parciales”. Esta falta de claridad aumenta la incertidumbre sobre el pronóstico del Pontífice.
El experto en enfermedades respiratorias explicó que el Papa presenta una obstrucción bronquial severa, lo que obliga a su cuerpo a depender de altos flujos de oxígeno. Palange calificó el estado de salud del Papa como "reservado", debido a la complejidad de la situación, "Sin dudas, tiene los bronquios obstruidos y el estado es reservado, porque subsiste una fuerte dependencia de oxigenación a altos flujos”.












