El ingreso de Manuel Ibero a Gran Hermano (Generación Dorada) generó una inmediata repercusión en redes sociales. Su nombre comenzó a circular con fuerza no solo por su desembarco en la casa más famosa del país, sino por su pasado sentimental con Zoe Bogach, una de las jugadoras más populares de la edición anterior.
Lejos de esquivar el tema, Manuel decidió enfrentarlo desde el primer momento. Mientras compartía una rutina de entrenamiento con otros participantes, la conversación derivó en su vínculo con la influencer.
Fue entonces cuando lanzó un descargo que no pasó inadvertido: “Ahora soy Manuel, ya dejé de ser ‘el ex de’. Esa fue una de las razones por las que yo quería entrar acá”.










