Arqueólogos noruegos identificaron nuevas estructuras circulares en el cementerio de Hunn, ubicado en el este del país. El hallazgo se produjo gracias al uso de radar de penetración terrestre, una técnica que permite detectar rastros bajo tierra sin necesidad de excavar de inmediato. Según el informe difundido por Science Norway, se trata de zanjas anulares adicionales que se suman a las ya conocidas en el lugar.
Hasta ahora se sabía que en el Campo Sur de este sitio existieron círculos de piedras de pie erigidos hace aproximadamente dos mil años. Esas construcciones formaban parte de un paisaje funerario complejo. El nuevo descubrimiento, en cambio, se concentra en el Campo Oeste, una zona donde todavía se conservan huellas de grandes montículos funerarios.
Los investigadores del Museo de Historia Cultural de Noruega interpretan estas formas como posibles marcas previas o resultantes de la actividad ritual. “Puede que hayan hecho el círculo primero para planificar la construcción del monumento funerario, o puede que se haya formado porque la gente caminaba en círculo a su alrededor”, explicó Anne Lene Melheim, del mismo museo.












