Los especialistas consideran que estos talleres podrían demostrar que el monasterio cumplía funciones más amplias que las estrictamente religiosas. Además de ser un espacio dedicado a la vida espiritual, habría concentrado conocimientos técnicos y actividades productivas.
La magnitud del asentamiento también llamó la atención del equipo. Según Noble, los restos encontrados indican que Lismore pudo haber sido un centro religioso mucho más importante de lo que se creía.
Por qué el descubrimiento podría cambiar lo que se sabe sobre el cristianismo medieval
Durante los primeros siglos de expansión del cristianismo en Escocia, los monasterios desempeñaron un papel fundamental en la organización de las comunidades y la transmisión de conocimientos. Sin embargo, la escasez de registros escritos y de restos materiales dificulta reconstruir con precisión cómo funcionaban estos establecimientos.
Hasta ahora, uno de los lugares más reconocidos por su importancia religiosa era la isla de Iona, ubicada al suroeste de Lismore y considerada un centro fundamental para la difusión del cristianismo en la región.
Los nuevos descubrimientos sugieren que Lismore también habría tenido un papel destacado en ese proceso, especialmente por la extensión del asentamiento y la diversidad de actividades que se desarrollaban allí.
Los investigadores planean continuar las excavaciones para estudiar otras áreas del monasterio, entre ellas su vallum, término utilizado para describir el límite exterior de estos complejos, que podía estar delimitado por muros o terraplenes.
Según Noble, la extensión total del establecimiento podría ser considerablemente mayor que la identificada hasta el momento. “Será muy emocionante ver qué se descubre en los próximos años”, expresó.
Un equipo de arqueólogos descubrió en Escocia los restos de un monasterio cristiano que podría remontarse al siglo VI d. C., un hallazgo que permitirá conocer más sobre las primeras comunidades religiosas que habitaron la región. El yacimiento se encuentra en la isla de Lismore, frente a la costa occidental del país, y estaría relacionado con San Mo Luóc, también conocido como Moluag, uno de los primeros santos cristianos de Escocia.
La investigación, publicada en la revista científica Antiquity, reveló la existencia de antiguas sepulturas, construcciones y numerosos elementos utilizados para trabajar metales preciosos. Estos descubrimientos sugieren que el lugar no solo funcionó como un centro religioso, sino que también habría desarrollado importantes actividades artesanales.
Imagen aérea de las excavaciones en Lios Mòr. En primer plano se observa una zanja que contiene un edificio y una zona de metalurgia
Durante años, los especialistas sospecharon que el monasterio fundado por San Mo Luóc se encontraba en esta isla. Sin embargo, la falta de evidencias arqueológicas había impedido confirmar su ubicación. La situación cambió cuando la Sociedad Histórica de Lismore impulsó una excavación en las inmediaciones de las ruinas de una catedral del siglo XIII.
Qué encontraron los arqueólogos en el monasterio de Escocia
Las excavaciones, realizadas con la colaboración de arqueólogos profesionales, permitieron identificar estructuras antiguas, tumbas y piezas escultóricas que ofrecen información sobre la ocupación del lugar durante la Alta Edad Media.
No obstante, uno de los descubrimientos más importantes fue la presencia de cientos de moldes de arcilla y crisoles utilizados para trabajar bronce, plata y oro. La cantidad de elementos encontrados sorprendió a los investigadores, ya que representa una evidencia excepcional de producción metalúrgica para un asentamiento de aquella época.
Fragmentos de esculturas procedentes del monasterio de Lios Mòr, en la isla de Lismore, Escocia
Gordon Noble, arqueólogo de la Universidad de Aberdeen y autor principal del estudio, destacó la importancia de estos materiales: “Es uno de los mayores conjuntos de objetos de metalurgia que tenemos de cualquier yacimiento, secular o sagrado, de este período”.