La historia universal suma un capítulo inesperado con un descubrimiento que conmueve al mundo académico. Tras más de 1600 años perdido, parte del Faro de Alejandría, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, volvió a salir a la luz.
El hallazgo fue confirmado por Live Science y representa uno de los hitos arqueológicos más importantes del siglo. Las piezas rescatadas permiten reconstruir con precisión cómo lucía este coloso que durante siglos guió a navegantes hacia el puerto más importante del Mediterráneo.

Qué se encontró bajo las aguas del Mediterráneo
El equipo internacional logró recuperar 22 bloques monumentales pertenecientes a la entrada del Faro de Alejandría. Son piezas colosales (como dinteles, jambas, umbrales y losas) que pesan entre 70 y 80 toneladas, talladas con técnicas propias de la fusión cultural entre Grecia y Egipto.
Las dimensiones y detalles de estas estructuras confirman lo que indicaban fuentes clásicas. El faro no era solo una guía marítima, sino también un símbolo político de la dinastía de los Ptolomeos, que gobernó Egipto tras la muerte de Alejandro Magno.
Cómo fue el operativo
El rescate forma parte del ambicioso proyecto PHAROS, impulsado por el CNRS de Francia, arqueólogos egipcios y la Fundación Dassault Systèmes. El objetivo es construir un gemelo digital del faro pieza por pieza, algo que permitirá recrear la estructura con un nivel de precisión sin precedentes.










