La historia universal suma un capítulo inesperado con un descubrimientoque conmueve al mundo académico. Tras más de 1600 años perdido, parte del Faro de Alejandría, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, volvió a salir a la luz.
El hallazgo fue confirmado por Live Science y representa uno de los hitos arqueológicos más importantes del siglo. Las piezas rescatadas permiten reconstruir con precisión cómo lucía este coloso que durante siglos guió a navegantes hacia el puerto más importante del Mediterráneo.
Parte del Faro de Alejandría volvió a salir a la luz
Qué se encontró bajo las aguas del Mediterráneo
El equipo internacional logró recuperar 22 bloques monumentales pertenecientes a la entrada del Faro de Alejandría. Son piezas colosales (como dinteles, jambas, umbrales y losas) que pesan entre 70 y 80 toneladas, talladas con técnicas propias de la fusión cultural entre Grecia y Egipto.
Las dimensiones y detalles de estas estructuras confirman lo que indicaban fuentes clásicas. El faro no era solo una guía marítima, sino también un símbolo político de la dinastía de los Ptolomeos, que gobernó Egipto tras la muerte de Alejandro Magno.
Cómo fue el operativo
El rescate forma parte del ambicioso proyecto PHAROS, impulsado por el CNRS de Francia, arqueólogos egipcios y la Fundación Dassault Systèmes. El objetivo es construir un gemelo digital del faro pieza por pieza, algo que permitirá recrear la estructura con un nivel de precisión sin precedentes.
Cómo fue el operativo
Se trata de un rompecabezas monumental que combina tecnología avanzada, modelado 3D y estudios históricos. Cada fragmento recuperado aporta información nueva sobre la arquitectura, escala y simbolismo de una de las construcciones más emblemáticas del mundo antiguo.
Un hallazgo con 60 años de historia previa
Los restos del faro habían sido identificados en 1968, pero fue el arqueólogo francés Jean-Yves Empereur quien, en 1994, realizó el primer mapeo. Documentó más de 3300 piezas dispersas en el puerto oriental: obeliscos, esfinges, columnas, esculturas y bloques graníticos.
Los restos del faro habían sido identificados en 1968
La teoría más aceptada sostiene que un terremoto ocurrido en 1303 destruyó la torre de más de 100 metros que reinó durante 16 siglos.
Por qué este descubrimiento cambia todo
Los científicos remarcan que estas piezas son esenciales para entender la ingeniería y el simbolismo del faro. Además, el registro digital permitirá preservar la información incluso si los restos físicos se deterioran por la erosión marina, el turismo o la subida del nivel del mar.