El jueves por la noche, Bendita sorprendió a sus televidentes con una imagen insólita: el estudio estaba completamente vacío, sin panelistas ni conductor. En lugar de Beto Casella, un muñeco tomó el centro de escena, acompañado por graph irónicos como “Hoy se enfermaron todos” y “Qué mala suerte tenemos”.
El canal, lejos de disimular la situación, eligió devolverle el golpe y mostró muñecos y mensajes humillantes hacia el conductor. Emitió un compilado de tapes y mandó al aire la frase “Ya empieza Bendita”, como si nada.
Del estacionamiento a la “garganta irritada”: excusas que no cierran
Beto Casella justificó su ausencia asegurando que tenía “la garganta irritada”, pero en simultáneo explicó que decidió no ir en solidaridad con su compañero Rodrigo Vagoneta, a quien no dejaron ingresar con el auto al canal. Un argumento difícil de sostener para quien lidera uno de los programas más vistos de la señal.












