Más allá del laberinto: qué ver en Brihuega
Pero Brihuega no solo es conocida por sus túneles. El pueblo tiene un patrimonio histórico impresionante, con murallas medievales que datan del siglo XII, y varios monumentos que permiten viajar en el tiempo. Destacan el castillo de Piedra Bermeja, de origen árabe, y la iglesia de Santa María de la Peña, que muestra la transición entre el románico y el gótico.
Conventos, museos y casas señoriales
En el siglo XVI y XVII, Brihuega vivió un auge económico que dejó huella en su arquitectura. El convento de San José, ahora convertido en sala de exposiciones, alberga el Museo Mundial de Miniaturas del Profesor Max, el primero de su tipo en el mundo. Además, la cárcel real construida por Carlos III ahora es la oficina de turismo, y la Plaza del Coso sigue siendo el corazón del pueblo.














