“Ya no soy así”, reconoció. Sin embargo, aclaró que mantiene cierta ironía y capacidad de “picantear” cuando lo considera necesario. Lo que cambió, según detalló, es la intención del programa: hoy prioriza un intercambio más profundo con sus invitados.
Del conductor provocador al entrevistador que escucha
Pergolini sostuvo que ya no le interesa incomodar por sistema. “Hacer un programa para que el que venga se ponga incómodo ya lo hice”, señaló.













