Las primeras conclusiones de la autopsia indicarían que sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) no traumático.
De acuerdo con la información difundida, el cantante habría caído al agua tras descompensarse. Los especialistas señalaron además que no se detectó agua en sus pulmones, un dato que refuerza la hipótesis de que el fallecimiento se produjo antes de cualquier posibilidad de ahogamiento.
Desde hacía años, el Indio Solari convivía con el Parkinson, enfermedad neurodegenerativa que él mismo había confirmado públicamente en 2016.
Las complicaciones derivadas del cuadro afectaban progresivamente su movilidad y generaban dolores físicos que intentaba aliviar mediante distintas terapias.
Entre sus hábitos cotidianos se encontraba el uso frecuente de la piscina climatizada de su hogar, especialmente durante la noche, ya que el agua caliente le permitía reducir las molestias provocadas por la enfermedad.
Esa rutina era conocida por su entorno más cercano y formaba parte de los cuidados que mantenía para mejorar su calidad de vida.