Después de seis años instalados en Estados Unidos y de un prolongado distanciamiento de la familia real británica, el príncipe Harry y Meghan Markle estarían preparando su regreso al Reino Unido junto a sus dos hijos, Archie y Lilibet. La decisión marcaría un importante cambio en la vida de los duques de Sussex desde que abandonaron sus funciones oficiales en 2020.
Según informó The Telegraph, la familia tendría previsto instalarse en territorio británico a finales de agosto y permanecer durante un período prolongado. Uno de los principales indicios sobre la mudanza sería la escolarización de sus hijos: Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, estarían matriculados para comenzar las clases en septiembre.
La versión se conoce pocas semanas después de que Harry regresara a Inglaterra para encontrarse con su padre, el rey Carlos III, un acercamiento que volvió a despertar expectativas sobre una posible recomposición de los vínculos familiares.
El príncipe y su familia se instalará en Reino Unido
De acuerdo con la información publicada por el medio británico, Harry habría conversado con su padre sobre sus planes el domingo 16 de agosto. El monarca habría recibido favorablemente la noticia, especialmente ante la posibilidad de pasar más tiempo con sus nietos.
Sin embargo, el eventual regreso de los Sussex no significaría una vuelta a la situación que mantenían antes de abandonar el Reino Unido. Harry y Meghan continuarían sin ejercer funciones oficiales como miembros activos de la familia real.
Cómo sería la nueva vida de Harry y Meghan Markle en el Reino Unido
Uno de los principales interrogantes que genera el posible regreso es cuál será el lugar que ocuparán Harry y Meghan dentro de la monarquía.
Según la información difundida, no estaría contemplado recuperar el modelo conocido como “mitad dentro, mitad fuera”, una alternativa que la pareja planteó cuando anunció su decisión de dar un paso al costado de sus obligaciones reales.
En aquel momento, los duques pretendían conservar determinadas funciones dentro de la institución mientras desarrollaban proyectos profesionales propios y alcanzaban independencia económica. Finalmente, ese esquema no prosperó.
La familia real estaría encantada con su regreso
Ahora, seis años después, su situación institucional permanecería sin cambios. Aunque conservarían sus títulos de duque y duquesa de Sussex, no volverían a representar oficialmente a la Corona ni asumirían una agenda de compromisos públicos en nombre del rey.
Además, se instalarían en una residencia privada sin vinculación oficial con la familia real y continuarían financiando sus gastos con sus propios recursos. De esta manera, tampoco recibirían dinero procedente de fondos públicos británicos.
El regreso modificaría, sin embargo, algunos de los planes que Harry ya tenía previstos para las próximas semanas.
El príncipe esperaba viajar nuevamente al Reino Unido para participar de los premios WellChild, una organización benéfica con la que mantiene una relación desde hace años. Inicialmente se había informado que podría alojarse en una residencia vinculada a la Corona durante su estadía.
La eventual instalación de Meghan y sus hijos en el país cambiaría ese escenario, ya que para entonces los Sussex podrían contar con su propia vivienda en territorio británico.