Esta coincidencia histórica contribuyó a despertar el interés por el osario, aunque no constituye una prueba de que la caja perteneciera a aquella figura.
Además, la interpretación del parentesco entre Jesús y Santiago varía según las tradiciones cristianas. Mientras algunas confesiones consideran que eran hermanos de familia, la Iglesia católica interpreta estas referencias de manera compatible con su doctrina sobre la virginidad perpetua de María, por lo que no considera que Santiago fuera necesariamente un hijo biológico de ella.
La controversia por su autenticidad y el juicio que conmocionó al mundo arqueológico
El Osario de Santiago se dio a conocer internacionalmente en 2002, cuando formaba parte de la colección privada del israelí Oded Golan.
Ese mismo año fue exhibido en el Museo Real de Ontario, en Toronto, Canadá, donde atrajo la atención de investigadores, medios de comunicación y visitantes interesados en su posible relación con los orígenes del cristianismo.
Sin embargo, poco después comenzaron a surgir cuestionamientos sobre la autenticidad de la inscripción.












