En González Catán se registró uno de los episodios más violentos del año en el Conurbano bonaerense: una banda de seis delincuentes irrumpió durante la madrugada en la vivienda de un matrimonio, atacó brutalmente a ambos y asesinó a golpes a una mujer de 74 años. Su esposo, también golpeado con violencia, permanece internado con lesiones severas, aunque fuera de peligro.
El crimen ocurrió mientras la pareja dormía. Según informaron fuentes policiales, al menos dos integrantes de la banda treparon la medianera e ingresaron a la casa para reducir a las víctimas y robarles dinero en efectivo y algunos objetos de valor. La irrupción fue inmediata y sin margen para la defensa: los delincuentes sorprendieron a Susana —la mujer asesinada— y a su marido, Hugo, que fueron atacados sin resistencia posible. La policia acordono la esquina del hogar de la tragedia.
Los ladrones utilizaron golpes para someterlos. La mujer recibió la mayor parte de la agresión y fue asesinada en el acto. La policía la encontró sin vida en la cocina del domicilio, con signos claros de haber sufrido múltiples impactos. Su marido quedó tendido con fuertes lesiones en las piernas y el cuerpo, y más tarde fue trasladado al hospital local con dificultades para caminar.
A pesar de su estado, el hombre logró arrastrarse hasta la entrada y pedir ayuda a los vecinos de enfrente, quienes inmediatamente alertaron a la policía. El personal que llegó a la escena se encontró con un cuadro devastador: la víctima ya estaba fallecida, el interior de la casa revuelto y los delincuentes habían escapado en minutos.
La investigación apunta a una banda de seis malvivientes que opera en la zona y cuyos dos miembros principales habrían sido los encargados de ingresar y ejecutar el ataque. Por el momento no hay detenidos.
Policia bonaerense.
El crimen vuelve a exponer la degradación de la seguridad en territorio bonaerense, donde la tasa de delitos violentos sigue en aumento mientras las prioridades del gobierno provincial parecen orientarse hacia cualquier cosa menos la protección de los ciudadanos. Mientras una jubilada era torturada y asesinada en su casa, la administración de Axel Kicillof celebra la continuidad del INCAA y un nuevo endeudamiento, como si eso resolviera la emergencia en seguridad.
Los vecinos de González Catán expresaron su indignación y miedo: no se trata de un hecho aislado, sino de un patrón delictivo que se repite sin intentos del Estado provincial para controlarlo. En una provincia capturada durante décadas por políticas que relativizaron el crimen y debilitaron a la policía, los ciudadanos siguen pagando con el costo más alto.