Los resultados mostraron que los macacos que durmieron mejoraron notablemente en su desempeño posterior, evidenciando los efectos positivos del sueño en sus capacidades cognitivas.
La clave está en las ondas cerebrales
Durante el experimento, los investigadores observaron que el sueño activaba las ondas delta, asociadas a la sincronización neuronal. Estas ondas parecen permitir que las neuronas trabajen de manera más independiente, mejorando el procesamiento de la información.












