Un hombre que se acercó a una concesionaria para conocer los modelos eléctricos terminó protagonizando un episodio inesperado. Tras pedir probar uno de los vehículos, perdió el control durante una maniobra y estrelló el auto contra la vidriera del local.
El impacto fue tan fuerte que el vehículo atravesó por completo el frente del comercio y llegó hasta la vereda. Allí, un árbol que se encontraba en el lugar actuó como barrera natural y frenó su avance, evitando que la situación se tornara aún más peligrosa para quienes circulaban o permanecían en la zona.
Según el relato de lo ocurrido, el conductor había ingresado al salón con la intención de probar las prestaciones del modelo eléctrico. Sin embargo, en el momento de la maniobra algo falló y el auto se descontroló de manera abrupta.










