Un accidente fatal conmovió a una familia del oeste chaqueño durante la tarde del martes. Un joven de 18 años dio marcha atrás con un camión y atropelló a su padre, que murió en el acto a causa de las graves lesiones.
El hecho se registró en el paraje Alta Gracia, a unos 140 kilómetros de Taco Pozo, en el departamento de Almirante Brown. Allí, padre e hijo realizaban tareas habituales de carga de ganado en un corral cuando se desató la tragedia.
La víctima fue identificada como Ramón Astorga, de 47 años. Según fuentes policiales, ambos trabajaban juntos sobre un antiguo Mercedes Benz 1518 cuando uno de los animales saltó del vehículo y escapó.
Ante esa situación, el joven intentó una maniobra de marcha atrás para impedir que el novillo se alejara. Sin embargo, no advirtió que su padre se encontraba justo detrás del camión y lo embistió de lleno.
El hombre quedó aplastado bajo el vehículo
El impacto fue contundente. Ramón Astorga quedó atrapado bajo el camión y falleció como consecuencia de las heridas provocadas por el aplastamiento. El episodio se produjo en segundos y no dejó margen para ninguna reacción.
El caso quedó en manos de la Justicia y fue caratulado como homicidio culposo en accidente de tránsito. La investigación está a cargo del fiscal Gustavo Rafael Valero, de la Fiscalía Penal 4, quien busca establecer con precisión las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
Hasta el momento no se informaron detalles sobre el estado emocional del joven ni sobre posibles medidas cautelares. El procedimiento sigue su curso habitual en este tipo de accidentes laborales rurales.
La tragedia se suma a un contexto de riesgos frecuentes en las tareas de campo, donde el manejo de animales y maquinaria pesada exige atención permanente. En este caso, la combinación de un animal suelto y una maniobra rápida terminó de la peor manera.
Un episodio que se repite en el ámbito rural
Pocos días antes se había registrado otra muerte similar en un establecimiento bonaerense. Un productor rural de 75 años falleció tras ser embestido por un toro mientras trabajaba en un corral ganadero de Pedro Luro, en el partido de Villarino.
Aunque las circunstancias son distintas, ambos hechos ponen de relieve los peligros que enfrentan a diario quienes se dedican a la actividad ganadera. En el caso chaqueño, la presencia de un camión en movimiento dentro del corral agravó aún más la situación.
Las autoridades locales continúan recolectando testimonios y datos técnicos para determinar si existió alguna falla en la comunicación entre padre e hijo o si se trató simplemente de un error de percepción en un momento de tensión.
Por ahora, la familia de Ramón Astorga enfrenta el dolor de una pérdida inesperada y absurda, ocurrida en el mismo lugar donde ambos compartían el trabajo diario. El joven, que solo buscaba recuperar un animal, se convirtió sin querer en el autor de la muerte de su propio padre.
La Justicia deberá dilucidar las responsabilidades, pero el costo humano ya está pagado. En el campo chaqueño, una maniobra rutinaria se transformó en una tragedia familiar irreversible.