El descubrimiento de una tumba real en Abidos sigue aportando claves sobre una etapa olvidada del antiguo Egipto.
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Un hallazgo arqueológico realizado hace casi un año en Egipto sigue generando impacto en la comunidad científica. Se trata del descubrimiento de una tumba real en Abidos, atribuida a un faraón cuya identidad todavía es un misterio.
El descubrimiento fue anunciado por el Ministerio de Antigüedades de Egipto que destacó su valor histórico más allá de la falta de un nombre concreto. Para los expertos, se trata de una pieza clave para entender una dinastía prácticamente “perdida”.
Un equipo de arqueólogos en Egipto descubrió una huella de mano completa
Una tumba real que reabre preguntas sobre el antiguo Egipto
La excavación se realizó a fines de 2024 y comienzos de 2025 cerca del yacimiento de Abidos, una de las ciudades más antiguas del país. La tumba tiene unos 3.600 años de antigüedad y pertenece al Segundo Período Intermedio, una etapa marcada por conflictos y fragmentación política.
El trabajo estuvo a cargo de un equipo estadounidense-egipcio dirigido por el egiptólogo Joe Wegner, de la Universidad de Pensilvania. Según explicó el especialista, en ese momento Egipto estaba dividido en reinos rivales y atravesaba una profunda inestabilidad.
Abidos, clave de una dinastía casi olvidada
Abidos fue un centro religioso fundamental y un espacio sagrado vinculado al culto de Osiris. Allí funcionó una necrópolis real desde el siglo XIX a.C., que con el tiempo quedó sepultada bajo la arena del desierto.
El trabajo estuvo a cargo de un equipo estadounidense-egipcio dirigido por el egiptólogo Joe Wegner
Desde mediados de los años 90, el equipo de Wegner retomó las excavaciones y logró identificar a varios faraones, entre ellos Senebkay, descubierto en 2014. Todos pertenecerían a una misma dinastía local que gobernó entre 1650 y 1550 a.C.
Qué se encontró en la tumba descubierta
La tumba está enterrada a unos seis metros de profundidad y presenta paredes de piedra caliza y un techo abovedado de ladrillos de barro. No se hallaron restos humanos ni ajuar funerario, ya que fue saqueada en la antigüedad.
Qué se encontró en la tumba descubierta
Sin embargo, su tamaño, arquitectura y jeroglíficos dedicados a Isis y Neftis confirmaron que se trataba del entierro de un faraón. El nombre del rey no pudo ser leído, lo que mantiene abierto el enigma.
Por qué este hallazgo sigue siendo importante
Especialistas como Anna-Latifa Mourad-Cizek, de la Universidad de Chicago, remarcaron que el descubrimiento aporta información valiosa sobre prácticas funerarias y estructuras de poder en un período poco documentado.
El Segundo Período Intermedio fue el preludio del Nuevo Reino de Egipto, una de las etapas más prósperas de su historia. Comprender estos años turbulentos permite explicar cómo se gestó esa posterior unificación.
33 tumbas en el sur de Egipto
Los arqueólogos creen que aún quedan más tumbas por descubrir en Abidos, posiblemente de otros faraones de esta dinastía olvidada. Cada excavación suma una pieza nueva a un período clave de la civilización egipcia.