Según una leyenda local, quienes se acercan demasiado podrían quedar atrapados, lo que ha alimentado el misterio que rodea a estas aguas. A pesar de las supersticiones, en 2009 se descubrieron estromatolitos, microorganismos ancestrales que transforman dióxido de carbono en oxígeno, haciéndolo un punto de interés científico.
Para visitar esta zona es fundamental contar con un vehículo 4x4 y un guía local. Las vistas y el misticismo del lugar justifican la aventura.
Valle de la Luna, Jujuy
Ubicado a 4.400 metros sobre el nivel del mar, entre Cusi Cusi y Liviara, este rincón jujeño es una joya geológica poco conocida. El Valle de la Luna combina formaciones de lava, escoria y basalto en una paleta de colores que incluye tonos rojizos, verdes y grises.

Este paraje, conocido como Matancillas, se encuentra junto a la renovada ruta RN 40, lo que facilita el acceso. Cerca del valle está Cusi Cusi, un típico pueblo de la Puna con casas de adobe, una capilla histórica y una encantadora hostería ideal para descansar después de la excursión.
Consejos para explorar el Norte argentino
Si planeás pasar las vacaciones en estos destinos, recordá que las altitudes pueden superar los 4.000 metros, por lo que es esencial aclimatarse previamente. Llevá abrigo, suficiente agua y alimentos no perecederos. Además, considerá contratar guías locales para garantizar una experiencia segura.














