Entre las principales tareas aparecen la jardinería, el mantenimiento de los espacios verdes y diferentes trabajos relacionados con el cuidado del terreno.
No se trata, por lo tanto, de unas vacaciones completamente gratuitas ni de un empleo remunerado. El alojamiento y las comidas forman parte de la contraprestación por las horas de colaboración, una modalidad habitual dentro de este tipo de plataformas de intercambio para viajeros.

Uno de sus principales atractivos es que las tareas ocupan solamente una parte del día. Una vez cumplidas las actividades previstas, los participantes cuentan con tiempo libre para descansar, realizar actividades personales o recorrer los alrededores.
Además del hospedaje dentro de la propiedad, los voluntarios pueden utilizar determinados espacios compartidos y convivir con los anfitriones. Esto convierte a la propuesta en una oportunidad no solamente para reducir gastos, sino también para experimentar de cerca las costumbres y la vida cotidiana en una zona rural de Alemania.















