Ucrania atacó dos de las principales refinerías de petróleo de Rusia

Las fuerzas ucranianas lanzaron una nueva ofensiva con drones y misiles contra las refinerías de Perm y Riazán, dos de los mayores complejos de procesamiento de crudo de Rusia.

Las fuerzas ucranianas lanzaron una nueva ofensiva con drones y misiles contra las refinerías de Perm y Riazán, dos de los mayores complejos de procesamiento de crudo de Rusia.

La Cámara Alta aprobó por amplia mayoría el avance de un proyecto que endurece las medidas económicas contra Moscú y los países que continúen comprando energía rusa. La votación coincidió con la visita del presidente ucraniano Volodímir Zelensky a Washington.

El ataque se da en el marco de una estrategia más amplia destinada a debilitar la capacidad logística del Kremlin.

El gobierno rumano calificó las incursiones como “inadmisibles e intolerables” y presentó una protesta diplomática contra Rusia, luego de interceptar por tercer día consecutivo un dron que ingresó en territorio de un país miembro de la OTAN.

El presidente ucraniano afirmó que Moscú solicitó un nuevo contingente militar al régimen de Kim Jong-un para sostener su ofensiva. Según Kiev, los efectivos serían desplegados en territorio ruso antes de incorporarse a las operaciones de combate en Ucrania.

El presidente ucraniano aseguró que las fuerzas de Moscú registraron más de 131.000 muertos y cerca de 93.000 heridos desde comienzos de 2026, mientras continúan los combates en distintos frentes de la guerra.

El operativo impactó un almacén de Wildberries, la mayor plataforma de comercio electrónico de Rusia, en una nueva ofensiva de Kiev sobre infraestructura ubicada lejos de la línea del frente.

El Kremlin afirma que Trump busca sinceramente la paz en Ucrania, pero advierte que Rusia continuará su ofensiva mientras espera nuevas propuestas de Washington.

Los países miembros aprobaron el vigésimo primer paquete de medidas restrictivas contra Moscú, con nuevas sanciones financieras, energéticas y comerciales destinadas a limitar la capacidad rusa de sostener el conflicto.

El gobierno ucraniano alertó sobre la central nuclear de Zaporizhzhia y solicitó a América Latina que se pronuncie.

El presidente ucraniano designó al general Mykhailo Drapatyi como nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, en medio de las protestas que siguieron a la destitución del exministro de Defensa, Mijailo Fedorov.

Las manifestaciones, las más importantes registradas en Ucrania desde el inicio de la invasión rusa, se extendieron a decenas de ciudades. Una encuesta mostró que el 61% de los ucranianos rechaza la salida del exministro de Defensa.

Las fuerzas ucranianas informaron que atacaron doce embarcaciones en una nueva operación contra la logística naval rusa. Kiev sostiene que la campaña busca reducir el abastecimiento de combustible y suministros hacia Crimea.

El parlamento ucraniano aprobó un nuevo gobierno con prioridad en reforzar la defensa, sostener la economía y acelerar el ingreso del país a la Unión Europea.

Kiev informó que la ofensiva fue ejecutada con drones marinos contra embarcaciones utilizadas para abastecer de combustible a Crimea. Moscú no confirmó los daños, mientras continúan las operaciones navales en el área.

El presidente ucraniano reorganizará su gabinete para reforzar la cooperación con aliados y afrontar una nueva etapa de la guerra.

Las autoridades ucranianas informaron que los ataques alcanzaron zonas residenciales en las regiones de Sumy y Odesa. Moscú sostuvo que sus operaciones están dirigidas contra objetivos militares e infraestructura vinculada al esfuerzo bélico ucraniano.

Las Fuerzas Armadas de Ucrania informaron que la ofensiva alcanzó varios buques cisterna utilizados para transportar combustible a la península ocupada, en una nueva fase de los ataques contra la infraestructura logística rusa.

La decisión fue adoptada tras la detención de dos ex agentes de inteligencia italianos, investigados por presuntamente entregar información clasificada a funcionarios rusos sobre sistemas de defensa y ayuda militar para Kiev.

El presidente estadounidense anunció una licencia para producir interceptores Patriot, reforzó el apoyo defensivo a Kiev y reafirmó su compromiso con una salida negociada al conflicto.

El Gobierno suspendió las ventas al exterior hasta el 31 de julio con el objetivo de reforzar el abastecimiento interno, mientras las ofensivas con drones sobre refinerías continúan afectando la producción energética del país.

El bombardeo dejó al menos 14 muertos y decenas de heridos, mientras el presidente Volodímir Zelensky buscará reforzar el apoyo militar occidental durante la reunión de la Alianza Atlántica.

Las compras de combustible alcanzaron su nivel más alto registrado mientras Moscú busca compensar la caída en la producción de sus refinerías, afectadas por la ofensiva con drones de Ucrania.

Las autoridades vincularon a los sospechosos con una operación destinada a manipular a refugiados ucranianos y organizar protestas para favorecer los intereses del Kremlin.




















