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Argentina

En los últimos 20 años, el Estado argentino le sacó 11 millones de dólares por día al Campo en retenciones

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Desde que Duhalde reinstauró en 2002 los derechos de exportación al campo, el Estado se quedó con 76 mil millones de dólares, que derrochó prácticamente en su totalidad.

Los derechos de exportación o retenciones no son algo nuevo en Argentina. Sus orígenes datan del 1862 y han sido usados durante diversos gobiernos para aumentar la recaudación o intentar, aunque inútilmente, controlar los precios internos. Es una caja a la que los gobiernos le meten mano cuando las papas queman, básicamente.

Menem las eliminó en 1991 pero Duhalde, tras la crisis, las reinstauró en 2002. El kirchnerismo en sus 12 años hicieron uso y abuso de las retenciones, hasta que Macri las eliminó para algunos productos en 2015, pero dio marcha atrás en 2018, tras otra crisis.

Ahora, Alberto Fernández, en su afán de incrementar recaudación y de controlar los precios, aumenta las retenciones para los derivados de la soja del 31% al 33%. Es pertinente entonces analizar cuál ha sido el desempeño de las retenciones a lo largo de estos 20 años y cómo ha impactado en el sector; más allá de cuál sea la posición ideológica o moral sobre este tema.

Así las cosas, calculando el monto retenido al complejo agroexportador desde el 2002, ese importe llega a la suma de 76 mil millones de dólares. Es decir que al campo le han retenido 11 millones de dólares por día en 20 años. Además, al finalizar el 2021, el monto cobrado se incrementó 975% respecto al primer año de implementación y la participación se elevó 23 puntos.

En primer lugar, con esta masiva cantidad de dinero retenido no se hicieron las inversiones en infraestructura que posibiliten mejoras en el comercio, la producción y el beneficio de los ciudadanos, lo cual era la promesa de la clase política para justificar los derechos de exportación.

Por el contrario, si tomamos el Índice de desempeño logístico del Banco Mundial, que mide la calidad de la infraestructura relacionada con el comercio y el transporte, vemos que Argentina ha retrocedido en los últimos 10 años. En cambio, este dinero se podrá encontrar en el aumento del peso del Estado en la economía, en la cantidad en crecimiento de empleados públicos y en el despilfarro en empresas estatales.

Si bien ese dinero hubiera sido más eficiente en las manos del campo, vemos que ese dinero ya en las manos del Estado podría haber sido usado de maneras muy beneficiosas para la población. A saber: la construcción de una nueva central de energía nuclear, la construcción de 3 mil kilómetros de rutas, la construcción del equivalente a 5 líneas D de subte, la construcción de un tren de alta velocidad entre Buenos Aires y Córdoba, la construcción de 300 escuelas técnicas, la construcción de 24 hospitales de alta complejidad, la construcción de 200 mil viviendas y el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas costarían en su conjunto menos del 60% de todo lo retenido al agro en concepto de retenciones. El 40% restante corresponde a casi la totalidad del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. 

Un análisis interesante, también, es el de las rentabilidades del sector. El costo por hectárea fue evolucionando a lo largo de estos 20 años, pasando de 290 dólares por hectárea en 2002 a 934 dólares por hectárea en 2021. Utilizando en el rendimiento, el costo y precio por hectárea, la rentabilidad que se obtiene tocó su pico en 2003, cuando fue del 41,7%. Nunca volvió a acercarse a ese valor y, de hecho, en tres oportunidades presentó rendimientos negativos o neutros. Es el caso de 2009, cuya rentabilidad fue del -4,4%; el caso del 2018, con una rentabilidad de -17%; y del 2020, marcando una rentabilidad del 0,1%. 

El ejercicio realizado pretende calcular las rentabilidades aislando y descontando las retenciones. Es decir, analizar cuánto hubieran sido las rentabilidades si no existieran los derechos de exportación. Los resultados arrojan que, para los años con rendimientos negativos o neutros, hubiera habido una rentabilidad del 30,5%; 12,4% y 19,6% para los años 2009, 2018 y 2020, respectivamente

Más rentabilidad, a diferencia de lo que el gobierno cree, no significa únicamente que el productor puede darse más lujos en su vida diaria. Significa, además, que al año siguiente incrementará su inversión para producir más, aumentando el valor agregado e incrementando la mano de obra, directa o indirectamente. 

Por supuesto no se puede pensar que esta suba en la rentabilidad no tendría su correlato en la producción. Si el incremento de la producción de soja eliminando las retenciones fuera similar al evidenciado cuando se eliminaron las retenciones al maíz y al trigo a finales de 2015, la producción subiría de 45 millones de toneladas en 2021 a 79,8 millones de toneladas. A precios actuales, es un incremento en divisas liquidadas de más de 20 mil millones de dólares. 

No dejan de sorprender la gran potencialidad que tiene el sector privado argentino y, a su vez, la gran voracidad del Estado que, a pesar de haber retenido para el fisco nacional durante dos décadas el equivalente a 76 mil millones de dólares, sigue buscando maneras de quedarse con más porcentaje del esfuerzo ajeno, puesto que, sólo se hizo hincapié en las retenciones y no en toda la otra parte de la carga impositiva y regulatoria, como la brecha cambiaria.

La historia hubiera sido otra si se hubiera puesto el foco en la producción y no en la recaudación, con vistas al desarrollo futuro de la Nación y de su crecimiento sostenible, con la mirada de un verdadero estadista al mando.


Por Jeremías Morlandi, Director de Políticas Públicas del CEEAXXI, e Ignacio Zorzoli, Director de Finanzas del CEEAXXI.

Argentina

El encuentro más esperado: Milei y Trump se saludaron en el CPAC, la cumbre de derecha más importante del mundo

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El presidente argentino se cruzó con el ex jefe de Estado republicano, quien en su discurso le dijo que “es uno de los pocos que puede hacer a Argentina grande de nuevo”.

El presidente argentino Javier Milei y el expresidente y actual candidato Donald Trump se cruzaron en la trastienda del evento de la derecha más importante del mundo, la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), que tiene lugar este año en Washington D.C.

Los dos máximos referentes de la derecha del mundo y líderes del mundo libre se fundieron en un cálido abrazo al verse, en el primer encuentro personal que tienen, a pesar de que ya han hablado por teléfono en el pasado.

En su exposición, el ex presidente estadounidense, había elogiado de manera contundente al argentino: “Quiero agradecer al presidente de la Argentina, que tuvo mucha publicidad. Es un gran señor, es MAGA, Make Argentina Great Again. Es el único que puede hacerlo bien. Javier Milei. Gracias Milei, muchas gracias, es un gran honor tenerte aquí”.

¡Presidente! Qué lindo conocerlo. Es un gran placer conocerlo, Presidente. Es un gran honor para mí. Gracias por sus palabras hacia mí. Estoy muy contento, es muy generoso. Muchas gracias, es un gran placer”, expresó Milei tras el abrazo.

Trump, por su parte, retrucó con palabras similares a las que utilizó en su discurso: “Muchas gracias, está haciendo un gran trabajo. MAGA, Make Argentina Great Again, saquémonos unas fotos”.

Muchas gracias, lo digo en serio. Usted fue un gran presidente y espero que gane. Espero verlo otra vez. La próxima vez, como presidente”, le deseó el jefe de Estado argentino al republicano, que buscará este año volver al poder en su país tras ser expulsado mediante fraude electoral. Trump cerró con el mismo deseo: “Yo también lo espero”.

El encuentro se da en un momento de máxima tensión entre Trump y el actual presidente, Joe Biden, quienes se enfrentarán en noviembre en lo que parecería ser una repetición de la elección del 2020, pero esta vez sin voto por correo ni crisis de la pandemia de coronavirus.

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Argentina

"Juntos por la Casta": Milei se enfrenta a la corporación política que no quiere perder sus privilegios

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En un episodio inédito, los gobernadores de JxC y peronistas del interior, comandados por Nacho Torres y Larreta, decidieron encolumnarse en contra del Gobierno Nacional. La respuesta de Milei y su voluntad inquebrantable de defender al pueblo de la casta.

Este viernes se generó un revuelo a nivel nacional a partir de las actitudes chavistas y patoteras de Nacho Torres, el gobernador del PRO de Chubut. Este personaje declaró en un comunicado y luego en un video que estaba dispuesto a paralizar la economía argentina cortando todos los suministros de gas y petróleo que provienen de la provincia que gobierna.

La amenaza extorsiva se da porque Torres pretende que el Gobierno Nacional le libere unos fondos por aproximadamente $13.000 millones de pesos, que el gobernador chubutense se niega a pagar de una deuda que tiene con la Casa Rosada.

Torres declaró: “Les damos tiempo hasta el miércoles. Si no nos quitan la pata de encima, no va a salir un barril más de petróleo de Chubut a la Argentina… y ahí te quiero ver”. En ese sentido, se cree que el gobernador tendría todo arreglado con los sindicatos para poder llevar a cabo su maniobra subversiva ese mismo día, entrando en complicidad con ellos para parar las actividades y forzar el desabastecimiento.

Así, Torres cometió dos graves errores. Por un lado realizar un reclamo ilegítimo. El dinero que reclama corresponde a unos fondos que Nación le retuvo a Chubut legítimamente porque dicha provincia no estaba pagando una deuda que tenía con el Estado Nacional.

El segundo error es que incurre en un delito al amedrentar al Gobierno y evaluar cortar el suministro de gas y petróleo, ya que un bloqueo de dichas características va en contra de lo pronunciado por la Constitución Nacional, lo cual además implica una masiva expropiación de la producción.

La casta en acción

Torres fue respaldado y motivado oficialmente por los gobernadores de Juntos por el Cambio y gobernadores peronistas, "patagónicos": Tierra del Fuego, La Pampa, Santa Cruz, Neuquen, Rio Negro. Extraoficialmente se habla de que también habría apoyo y motivación de Horacio Rodriguez Larreta, fiel aliado de Torres durante su fallida campaña presidencial.

En ese sentido, queda claro cómo se ordenó el tablero en esta batalla. Por un lado, se encolumnó toda la casta. Con Juntos por el Cambio a la cabeza, la corporación política parece atrincherarse en su totalidad en contra del presidente Javier Milei. Se genera un escenario de “David contra Goliath”.

La casta se plantó para no perder sus privilegios y entendió que la mejor manera de hacerlo era salir todos juntos a pegarle al presidente y desafiar las leyes de imperan en la Nación. La realidad es que no sorprende esta actitud corporativa de la política, parece hasta normal que se atrincheren en contra de un Gobierno que quiere terminar con todos sus privilegios de casta.

Parecería que está llegando la hora que Juntos por el Cambio vaya pensando otro nombre para las proximas elecciones, ya que de “cambio” no les queda nada. Los gobernadores que en su momento se posicionaron a favor del progreso y un cambio real para el país ahora le dan la espalda a su electorado y deciden defender sus propios intereses en contra del pueblo.

Afortunadamente, el presidente Javier Milei no se quedó con los brazos cruzados frente a estos acontecimientos, a pesar de que estaba en pleno viaje a Estados Unidos para hablar en el CPAC. En un comunicado oficial y a través de su cuenta de “X”, el Presidente resaltó que no iba ceder ante las extorsiones ilegales del gobernador de Chubut y que Torres iba a tener que responder ante la justicia si es que procede con sus amenazas. 

Muchos, después de lo acontecido, salieron a decir que el Presidente está “solo” o “aislado”. Por un lado, eso puede ser cierto, porque efectivamente Javier Milei está en una cruzada histórica contra toda la corporación política. El mandatario decidió no transar con la casta, entonces no queda otra que enfrentarla de cuajo, incluso aunque ellos se agrupan y encolumnan en su contra.

Ahora bien, por otro lado, su “aislamiento” es relativo. Milei cuenta con todo el apoyo incondicional de su Gabinete y además tiene la voluntad del pueblo detrás suyo, más de 14 millones de votos a su favor hace algunos meses.

El Presidente está siendo quien representa a esa gente que está harta de la casta, harta de la corporación política que solo vela por sus intereses propios. Milei está moviendo cielo y tierra para resistir los embates de la casta, porque ese es el mandato que tomó con todo el pueblo argentino.


Por Lucas Bello, para La Derecha Diario.

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Argentina

Sergio Massa comienza a trabajar en el fondo buitre Greylock Capital, que se hizo millonario con el default argentino en 2002

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El fondo liderado por Hans Humes tuvo un rol activo en el default del 2002 y en la reestructuración de la deuda privada liderada por Martín Guzmán en 2020.

El ex ministro de Economía y ex candidato a la presidencia de Unión por la Patria, Sergio Massa, se sumará a trabajar a Greylock Capital Management, un fondo de inversiones estadounidense que tiene prácticas generalmente llamadas en la Argentina como "buitres".

Estos fondos compran deuda de alto riesgo de distintos países que saben que no van a poder pagarlas, y luego se encargan de recuperar el dinero a través de embargos a los países que entran en defualt.

Esta empresa, comandada por el famoso buitre Hans Hume, hizo una fortuna con el default de Argentina en 2002, y tuvo un rol activo en la reestructuración de la deuda privada liderada por Martín Guzmán en 2020.

La información fue confirmada por tres fuentes a la agencia estadounidense REDD Intelligence, que detalló que Massa no se ocupará de los temas argentinos en su nuevo espacio de trabajo por conflicto de intereses, lo que implica que seguirá interfiriendo en la política local.

Massa pronto lanzará una nueva fundación, llamada "Fundación Encuentro", que estará compuesto por varios funcionarios que trabajaron con él durante su mandato en el Ministerio de Economía como Gabriel Rubinstein, Lisandro Cleri, Eduardo Setti y Guillermo Michel.

Massa seguirá trabajando en la arena política argentina, pero con un perfil más bajo, trabajando en las sombras. Tendrá un despacho en Buenos Aires y otro en Nueva York.

Además, trabaja en un libro que será editado por el sello Planeta y que se titularía “Por sí o por no”, la frase que repitió en el debate con el entonces candidato Javier Milei, que fue asesorada por los cerebros brasileños que estuvieron detrás de su fracasada campaña.

El reporte de REDD también indica que varias personas que integraban su equipo en el Ministerio de Economía también se sumarán al fondo. En principio, Massa y los que se sumen tendrán un contrato por dos años. 

Los directores de Greylock Capital han participado en más de 50 negociaciones de comités de acreedores y transacciones de gestión de pasivos en más de 30 países, incluidos varios en Argentina, detalla la firma en su sitio web. El fondo tiene su sede en Nueva York e invierte en mercados emergentes.

El nuevo socio de Massa

Hans Humes, jefe de Greylock Capital, fue uno de los acreedores más colaborativos para cerrar el acuerdo de reestructuración de la deuda privada de US$66.100 millones que gestionó Martín Guzmán en agosto de 2020.

A tal punto, que esa firma se apartó de comités de acreedores que sostenían una postura agresiva y denunció su obstruccionismo. Con el correr del tiempo, el acuerdo de Guzmán fue calificado por Massa como “pésimo”, porque había sido “el único canje de la historia económica mundial en el que, al día siguiente que se terminó, cayó el valor de los bonos en lugar de subir”.

Humes ya había mostrado su interés por Massa durante la campaña electoral, que terminó con la derrota del kirchnerismo en el balotaje frente a Javier Milei. Una victoria de Massa “es una especie de escenario ideal”, había dicho el inversor a la agencia Bloomberg.

Debería haber mucha más confianza en el mercado en torno a Massa. Creo que la gente verá que este tipo es competente y un par de buenas manos”, declaró. 

 

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