Desde el trópico de Cochabamba, donde se ha recluido para huir de la orden de aprensión de la justicia por el caso de abuso de menores, Evo Morales lanzó duras críticas contra el actual Gobierno, al que él mismo colocó en el poder. El bastión del exdictador es una región históricamente señalada por la producción de coca y la falta de presencia estatal.
Mediante su programa radial, el líder chapareño acusó al Ministerio de Gobierno de facilitar la fuga de los sicarios responsables del asesinato del capitán de policía José Aldunate, asegurando que abandonaron el país desde el aeropuerto de El Trompillo en una avioneta incautada por la Dirección General de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (DIRCABI).
Además, Morales señaló que considera que las autoridades no investigarán el caso, “Estas autoridades no van a investigar. ¿Quién autorizó la fuga del aeropuerto de El Trompillo? ¿Quién prestó la avioneta? ¿Quién permitió que los sicarios huyeran?". Sugiriendo con estas declaraciones que el gobierno se encuentra íntimamente relacionado con el crimen organizado.










