Manfred Reyes Villa y Chi Hyun Chung anunciaron su alianza con miras a las elecciones de agosto. Ambos aseguraron que tienen coincidencias programáticas y que su unión busca fortalecer la democracia.
Sin embargo, esta alianza despierta serias dudas sobre sus verdaderas intenciones. Muchos críticos ven en este acuerdo una estrategia para dividir el voto opositor en beneficio del oficialismo.
Uno de los aspectos más cuestionados es el contexto en el que se dio esta alianza. Manfred y Chi coincidieron en una reunión convocada por el gobierno de Luis Arce. Posteriormente, anunciaron su bloque electoral.
Para muchos, esto es una señal clara de que su rol es fragmentar la oposición. En redes sociales, se los acusa de ser “funcionales al MAS”. El anuncio de la alianza no estuvo acompañado de un programa serio de gobierno.

Solo se limitaron a decir que coinciden en el federalismo y en el rechazo al socialismo. Pero no detallaron propuestas concretas para los problemas del país. Esto refuerza la percepción de que su objetivo no es gobernar, sino debilitar a la oposición.
El método elegido para definir al candidato ha generado críticas, se anunció que en abril se hará una encuesta para decidir quién encabezará la fórmula. Esto parece más una estrategia para mantenerse en campaña el mayor tiempo posible que una muestra de unidad. Además, las encuestas pueden ser manipuladas para favorecer a uno de ellos.
La reacción del falso bloque de unidad fue inmediata. Este grupo, que busca consolidar un solo candidato opositor, considera que la alianza de Manfred y Chi es un obstáculo para ese objetivo. Jorge Quiroga y Samuel Doria Medina ahora tienen que enfrentar no solo al MAS, sino también a este nuevo frente.
Otro punto que genera controversia es la postura de Chi Hyun Chung. Días después de sellar la alianza, ofreció el Ministerio de Gobierno al excapitán Edman Lara. Esta movida evidencia que ya está repartiendo cargos sin siquiera haber ganado las elecciones.









