Ruth Nina lanzó una amenaza directa al Tribunal Supremo Electoral (TSE) durante un ampliado de sectores evistas realizado este fin de semana. La dirigente afirmó que el 17 de agosto “en vez de contar votos, va a contar muertos”.
Las declaraciones fueron hechas mientras el evismo exigía la habilitación del partido Pan-Bol para inscribir a Evo Morales. Nina justificó su postura afirmando que las organizaciones sociales están dispuestas a dar la vida por cumplir e capricho del pedófilo.
La amenaza fue replicada por varios legisladores afines al evismo. El senador Leonardo Loza y los diputados Gladis Quispe y Renán Cabezas exigieron a sus bases impedir que se realicen los comicios.
También, plantearon un “estado de sublevación” si no se restituye la candidatura de Morales. Las advertencias incluyeron llamados a la movilización y a paralizar las elecciones por la fuerza. El encuentro se llevó a cabo en Lauca Ñ, bastión del expresidente.
Renán Cabezas, diputado de El Alto, dijo que tienen derecho a sublevarse contra el sistema legal vigente. Alegó que la Constitución está siendo usada para beneficiar a intereses foráneos.
En su intervención propuso movilizaciones masivas en todo el país. Gladis Quispe respaldó la idea e instó a bloquear contratos del Estado con empresas extranjeras. Según ella, no se debe permitir el avance del Gobierno sin Evo Morales como candidato.
Evistas convocaron a movilizaciones

Leonardo Loza también se pronunció durante el ampliado. Dijo que no habrá elecciones sin el movimiento indígena campesino. Llamó a los asistentes a declararse en emergencia y organizar una movilización nacional.
Los asistentes aplaudieron los discursos cargados de amenazas y advertencias. La presión sobre el TSE se hizo evidente en ese escenario.
En ese mismo evento, Ruth Nina reafirmó su lealtad al evismo. Sostuvo que Evo Morales es el único líder legítimo del país. Aseguró que “el pueblo” lo eligió y no puede haber elecciones sin su participación.
Además, recordó que Pan-Bol nació de los Yungas y representa a la clase popular. Concluyó que están dispuestos a morir antes que aceptar “candidatos de la derecha”.
La oposición denunció las amenazas

Las reacciones no tardaron en llegar desde la oposición. La diputada Luisa Nayar anunció una denuncia penal contra Nina. Afirmó que sus declaraciones representan una amenaza directa a la vida y a la democracia.
La acusó de incitar a la violencia y desestabilizar el proceso electoral. “Esto no puede quedar impune”, señaló en redes sociales.










