La exclusión del exdictador Evo Morales como candidato presidencial ha provocado una serie de reacciones en el ala evista. La presidente de Pan-Bol, Ruth Nina, denunció una conspiración para dejar fuera a los sectores populares.
En sus declaraciones, aseguró que no permitir que Morales participe equivale a declarar la guerra. Considera que hay una ofensiva contra las naciones indígenas y la clase trabajadora. También acusó al gobierno de atentar contra el derecho democrático al voto.
El fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional dejó sin efecto la personería jurídica de Pan-Bol. Esta decisión impide que Morales sea inscrito como candidato por esa sigla. Nina calificó la resolución como una aberración jurídica impulsada por intereses foráneos.
En su criterio, se busca entregar el poder a una derecha pactada. Denunció que las elecciones carecen de legitimidad sin la presencia del exmandatario.
Ruth Nina aseguró que, si Evo Morales no está en carrera, no habrá elecciones el 17 de agosto. “Yo garantizo que no va a haber elecciones”, dijo, en tono desafiante.
Alegó que millones de bolivianos han sido excluidos del proceso electoral. Señaló que se trata de un atropello a las organizaciones sociales. Insistió en que el pueblo tiene derecho a votar por quien quiera.
Según Nina, el gobierno debe aprender a respetar la voluntad del pueblo. Afirmó que los bloqueos y movilizaciones seguirán hasta que se revierta la decisión del TCP. Dijo que ya no es solo un tema partidario, sino una lucha social.
Además, reclamó que las voces del pueblo no pueden ser anuladas por resoluciones judiciales. Sostuvo que el país no puede ir a elecciones sin representación indígena y popular.
Nadie podrá hacer campaña

Las amenazas de boicot electoral se extienden a todos los frentes. Nina aseguró que, si Morales no puede hacer campaña, ningún otro candidato podrá hacerlo. “No van a poder ingresar a ninguna comunidad, municipio y menos a las ciudades”, advirtió.
Así mismo, anticipó que los actos políticos serán interceptados en todo el país. También anunció la movilización de mujeres en defensa de Pan-Bol y Evo.
La dirigente asumió la voz de los pueblos indígenas, a los que considera excluidos del proceso. Rechazó que se los trate como partidos pequeños o taxi partidos. Enfatizó que Pan-Bol representa una propuesta distinta a la “vieja política”.
Criticó a los candidatos tradicionales, a quienes calificó de reciclados. Dijo que ninguno representa al pueblo trabajador ni a los sectores sociales.
Nina manifestó que Pan-Bol sí cumplía con todos los requisitos legales. Mostró una resolución del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz que respalda su posición.










