Córdoba es una de las provincias que se verá afectada por el fenómeno climático El Niño.
Mientras agosto combina jornadas de lluvia, sol, viento y cambios bruscos de temperatura,Bomberos Voluntarios de Villa Allende ya trabaja junto a distintas áreas municipales y provinciales de cara al escenario climático que se espera para los próximos meses.
El municipio gobernado por Pablo Cornet viene haciendo un gran trabajo en ese sentido.
El jefe del cuartel, Roberto Schreiner, explicó el fenómeno de El Niño, sus posibles efectos sobre la región y, especialmente, la importancia de contar con sistemas de alerta temprana y vecinos preparados.
¿Qué es El Niño?
Schreiner explicó que El Niño y La Niña son fenómenos vinculados con cambios en las condiciones del océano Pacífico que pueden modificar los patrones climáticos.
En el caso de El Niño, el aumento de la temperatura superficial del Pacífico favorece una mayor presencia de humedad y puede traducirse en más lluvias de lo habitual en distintas zonas del centro y litoral argentino.
Según señaló, el período de mayor atención estará puesto especialmente en los meses de diciembre, enero y febrero, aunque el fenómeno ya se encuentra generando condiciones de mayor humedad.
“Tenemos que prepararnos para estar listos para esperar este proceso, soportarlo y después reponernos”, resumió.
El trabajo de los Bomberos Voluntarios de Villa Allende
Para Schreiner, la clave no está en intentar modificar los fenómenos meteorológicos, sino en mitigar sus efectos.
En Villa Allende ya se vienen realizando reuniones entre Bomberos, Defensa Civil, Policía, áreas municipales y otros organismos para coordinar respuestas ante posibles emergencias.
Uno de los mecanismos centrales es el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), que permite mantener una comunicación permanente entre las distintas instituciones.
Las alertas se nutren de información del Servicio Meteorológico Nacional y del Observatorio Hidrometeorológico de Córdoba, y permiten anticipar situaciones potencialmente riesgosas con varias horas de anticipación.
“Una de las maneras de mitigar es avisando con tiempo. A eso le llamamos alerta temprana”, explicó Schreiner.
El Niño en Córdoba: la palabra de los expertos
Uno de los puntos que destacó el jefe de Bomberos fue que una alerta meteorológica no significa necesariamente que el fenómeno vaya a presentarse con la misma intensidad en toda una localidad.
Las tormentas pueden avanzar sobre franjas muy determinadas y generar situaciones completamente diferentes a pocos kilómetros de distancia.
Como ejemplo recordó lo ocurrido el 1 de enero, cuando una tormenta con fuertes ráfagas y granizo afectó sectores de la zona de Padre Luchesse, Chacras de la Villa y el área cercana al aeropuerto, mientras en otros puntos de Villa Allende prácticamente no se registraban precipitaciones.
Por eso, Schreiner remarcó la importancia de “prestar atención a las alertas aunque, en un primer momento, el cielo sobre la zona donde se encuentra una persona parezca despejado“.
¿Qué pueden hacer los vecinos de Villa Allende?
La prevención también comienza dentro de cada vivienda. Ante alertas por tormentas fuertes y viento, desde Bomberos recomiendan evitar actividades al aire libre, cerrar correctamente puertas y ventanas y revisar que desagües, canaletas y cañerías estén despejados.
También pidió especial atención para personas mayores o vecinos que puedan necesitar ayuda para preparar sus viviendas.
“Los vecinos tienen que acompañar y no subestimar las alertas”, insistió Schreiner.
El jefe de Bomberos también aclaró que, “pese a los avances tecnológicos, no existe actualmente una herramienta capaz de determinar con exactitud si caerá granizo, qué cantidad habrá o cuál será el tamaño de las piedras. Por eso, las alertas hablan de una posibilidad y no de una certeza.”