Córdoba ultima los detalles organizativos para recibir la llegada del papa León XIV, quien arribará a la provincia el próximo 10 de noviembre para encabezar un encuentro de carácter masivo. El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, brindó precisiones sobre el esquema preventivo que se coordina junto a las autoridades del Vaticano y la Cancillería.
El funcionario confirmó que el operativo de logística se planifica formalmente desde hace más de 2 meses para garantizar la protección durante las actividades oficiales.
El trabajo entre las distintas jurisdicciones gubernamentales se mantiene bajo absoluta reserva por solicitud expresa de las autoridades diplomáticas y eclesiásticas intervinientes. En relación a esta coordinación previa entre las partes organizadoras, el ministro de Seguridad provincial sostuvo: “Hace más de dos meses venimos trabajando en esto, de manera silenciosa, por pedido de Cancillería y de la gente del Vaticano”.
La visita apostólica ubica a la provincia como una de las dos sedes elegidas en el país junto con Buenos Aires, debido a su capacidad operativa en materia de seguridad e infraestructura vial.
El predio de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea) figura como el espacio seleccionado para desarrollar la misa pública que reunirá a feligreses de todo el país. Los cálculos elaborados por las áreas operativas proyectan una asistencia inicial de 800.000 personas, aunque las proyecciones finales contemplan que la cifra de asistentes supere el 1.000.000 de personas.
Respecto a la magnitud de la convocatoria en el predio aeronáutico, Juan Pablo Quinteros remarcó: “Estamos hablando de una misa que tendrá un piso de 800 mil personas y podrá tener hasta un millón o un poco más”.
Juan Pablo Quinteros, Ministro de Seguridad de Córdoba
Operativo logístico, itinerario y medidas especiales
Sobre la ratificación del espacio elegido para la celebración litúrgica en la capital, el titular de la cartera de seguridad afirmó: “La misa multitudinaria que hace probablemente, casi con seguridad, en Fadea, está, yo le diría, confirmada”.
La agenda prevista para el representante de la Iglesia Católica no contempla pernoctar en territorio cordobés, extendiendo sus actividades desde las primeras horas de la mañana hasta el cierre de la jornada. Tras la finalización de la misa, el itinerario contempla un desplazamiento terrestre por las arterias centrales de la ciudad hacia la Catedral de Córdoba.
El esquema proyectado para el traslado urbano de la comitiva prevé la utilización de un vehículo descubierto para facilitar la visibilidad de los feligreses a lo largo del trayecto. Respecto al desplazamiento de la comitiva internacional por las calles cordobesas, Juan Pablo Quinteros detalló: “Posteriormente iría a la Catedral de Córdoba, probablemente con una visita, un paso por el Arzobispado”.
En relación a las preferencias del pontífice para el contacto con la gente, el funcionario añadió: “Sabemos que le gusta moverse por tierra, estar en contacto con la gente” y completó: “Lo mejor para nosotros sería que sí, va a haber un papamóvil”.
La envergadura del evento impulsó al gobernador Martín Llaryora a evaluar la implementación de un asueto o feriado administrativo provincial para facilitar el desplazamiento ciudadano durante esa jornada especial. La medida buscará adecuar la circulación urbana frente a las transformaciones logísticas que experimentará la capital, según graficó el titular de la cartera de seguridad, al expresar que “va a cambiar toda la fisonomía no solamente de la ciudad sino de la provincia”.
Finalmente, Juan Pablo Quinteros fundamentó el alcance de la planificación institucional al reflexionar que “todo aquel que quiera ir a ver un Papa no pasa muy seguido por un país, mucho menos por una provincia o una ciudad como Córdoba”.