La Municipalidad de Córdoba dispuso un fuerte incremento en el transporte tras dilapidar más de $250 mil millones de recursos públicos en un intento ineficaz por contener el precio del pasaje.
La inviabilidad del intervencionismo estatal en los servicios públicos de Córdoba capital volvió a pasarle factura directa al bolsillo de los cordobeses. A partir de la primera hora de este sábado, viajar en el transporte urbano exigirá un desembolso mayor para adecuarse a la realidad de los costos del sector.
El precio del boleto plano trepará a $2.150 luego de permanecer congelado artificialmente durante 9 meses. La Municipalidad de Córdoba reconoció un gasto mensual cercano a los $7 mil millones de las arcas municipales para financiar una estructura deficiente que estiró una tarifa irreal de $1.720.
"El incremento busca garantizar la sustentabilidad del sistema", intentaron justificar los funcionarios de la comuna ante la quiebra evidente del modelo de asistencia masiva.
La Municipalidad de Córdoba capital dispuso el aumento del boleto urbano a $2150
El costo del atraso tarifario y el gasto público
Los costos operativos básicos del sector sufrieron una suba del 30% en combustibles y un 12,8% en salarios desde la última actualización de noviembre de 2025. A este desfasaje se sumó el costoso esquema de contingencia implementado tras la salida de la empresa FAM, cubierto enteramente con las tasas de los contribuyentes.
Mientras la Municipalidad de Córdoba insiste en subsidiar al 60% de los usuarios con recursos corrientes, el atraso burocrático impide que las empresas de transporte operen con tarifas técnicas reales de $2.030. Este direccionamiento ineficiente de fondos públicos solo posterga las inversiones genuinas que la flota necesita para ofrecer un servicio eficiente de manera autónoma.
Los trabajadores cordobeses absorben el mayor impacto de este esquema que incluso recortará prestaciones el domingo de la final mundialista. A pedido de las prestatarias, las últimas unidades saldrán a las 15.30, forzando a los generadores de riqueza a costear alternativas privadas en una jornada clave para el consumo local.