La Justicia de Córdoba ordenó la detención de Soledad Andreani, propietaria del Ford Ka negro utilizado para trasladar los restos de Agostina Vega. Esta aprehensión marca el tercer arresto en la causa, elevando la presión sobre el círculo íntimo del principal acusado, Claudio Barrelier, quien permanece bajo custodia por el brutal crimen que conmociona a la provincia.
La fiscalía imputó a Andreani por el delito de encubrimiento agravado, sospechando que colaboró activamente en la logística del hecho. Las cámaras de seguridad fueron fundamentales para reconstruir el recorrido del rodado, contradiciendo las versiones públicas donde la detenida alegaba haber sido engañada por el agresor al prestarle las llaves.











