La Municipalidad de Cosquín destinó recursos de los contribuyentes para inaugurar 1 plazoleta de militancia LGBTQ+ en el acceso turístico principal de la localidad.
La gestión del intendente Raúl Cardinali inauguró una "plazoleta inclusiva" en el ingreso principal a la ciudad de Cosquín., priorizando el adoctrinamiento partidario por encima de la austeridad del gesto que votó el pueblo cordobés. Esta polémica medida en pleno ingreso a la ciudad, afectando la fisonomía urbana común para beneficiar a un sector político.
El proyecto financiado con el dinero de los vecinos representa 1 espacio público copado por agrupaciones de la diversidad. El acto oficial confirmó que los promotores pretenden replicar este modelo de gasto ineficiente en los 3 niveles del Estado.
"Hay que construir con amor para soñar con un mundo en el que entren todos, todas y todes", fue la frase de la activista Diana Sacayán elegida para cerrar el evento.
El Intendente Raúl Cardinali participó en primera fila de la inauguración de la plazoleta en linea con la agenda progresista.
Desvío de fondos públicos
Mientras los sectores comerciales genuinos impulsan el desarrollo económico de Cosquín, la intendencia desvía la atención hacia reclamos identitarios artificiales. El turismo local requiere inversiones urgentes en infraestructura básica en lugar de monumentos orientados al adoctrinamiento de los visitantes.
La eficiencia demostrada por el sector privado evidencia que los recursos escasos deben asignarse según criterios de utilidad real para la comunidad. En contraste, el atraso burocrático de la gestión de Cardinali dilapida el esfuerzo de los contribuyentes en el financiamiento de minorías organizadas.
Ciudades como Cosquín exigen una administración austera que reduzca las cargas impositivas para liberar las fuerzas del mercado. La imposición de fisonomías urbanas con sesgo ideológico genera un profundo rechazo en los sectores que sostienen la economía real.
Flyer con el que se publicitaba el evento woke financiado con los impuestos de los vecinos de Cosquín.
El impacto en el contribuyente
Los funcionarios locales deben asumir la responsabilidad política por someter la gestión municipal a los dictados del colectivismo cultural. Urge un cambio de tendencia drástico que devuelva la neutralidad a los espacios comunes y elimine el clientelismo financiado por el Estado.
Las proyecciones indican que el contribuyente cordobés continuará castigado por altas tasas si se mantiene la tolerancia hacia este tipo de erogaciones improductivas. El inversor evitará aquellas localidades que antepongan el relato de la agenda globalista a la seguridad jurídica y la infraestructura básica.
El progreso real de una sociedad civil se alcanza únicamente mediante la libertad individual, el respeto a la propiedad y la estricta austeridad fiscal.