La Justicia ordenó capturas simultáneas luego de un millonario robo perpetrado contra una familia mediante transferencias virtuales forzosas.
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Un minucioso y extenso proceso de investigación penal llevado a cabo en la ciudad de Córdoba derivó en la ejecución simultánea de 40 allanamientos policiales y la captura de 10 personas involucradas en actividades delictivas. El suceso aconteció en una vivienda familiar del barrio Urca durante la madrugada del 20 de abril, momento en que un grupo organizado de delincuentes armados irrumpió en la propiedad. Las autoridades judiciales confirmaron el desbaratamiento de la estructura principal de la banda, la cual vació las billeteras virtuales de los damnificados por una cifra total de $ 18.000.000.
El fiscal de instrucción Juan Pablo Klinger determinó que cerca de 8 delincuentes armados ingresaron encapuchados al domicilio ubicado sobre la calle Luis Lagos García para reducir rápidamente a los integrantes del hogar bajo intensas amenazas. Los asaltantes amordazaron a las víctimas y se apoderaron de numerosos objetos de valor material, joyas personales, prendas de vestir costosas y dos vehículos marcas Toyota Hilux y Toyota SW4. El aspecto central y más complejo de la operatoria delictiva consistió en obligar a los dueños de casa a desbloquear sus teléfonos celulares para transferir la millonaria suma de dinero.
Los investigadores judiciales establecieron que el dinero sustraído electrónicamente mediante las transferencias forzosas fue dispersado rápidamente a través de pequeños montos dirigidos inicialmente hacia cuentas bancarias de terceras personas ajenas al asalto directo. Esta compleja maniobra financiera requirió un pormenorizado seguimiento virtual por parte de los peritos informáticos para reconstruir de forma fehaciente el circuito montado por los intermediarios y las denominadas "mulas". La fiscalía analiza exhaustivamente las comunicaciones telefónicas mantenidas durante esa madrugada para identificar el destino definitivo de los fondos transferidos ilegalmente desde la propiedad.
La banda delictiva obligó a los dueños de casa a desbloquear sus teléfonos celulares para transferir la millonaria suma de dinero
Estructura logística y roles de la banda
Los especialistas policiales confirmaron que la organización criminal desplegó una planificación logística previa de alta complejidad tecnológica y operativa que excede los parámetros habituales de un simple robo domiciliario. Los delincuentes operaban con misiones predeterminadas donde algunos integrantes se abocaban a ejercer la violencia física sobre los damnificados mientras otros transferían el dinero digital sentados en el comedor. El análisis de las cuentas receptoras demostró que los ejecutores materiales del atraco contaban con el soporte inmediato de una red de colaboradores externos encargados de receptar el botín.
La recolección de pruebas tecnológicas en los entornos bancarios facilitó la identificación del eslabón responsable de reclutar a los titulares de las cuentas corrientes virtuales utilizadas para el lavado del dinero. A partir de este hallazgo específico, la causa judicial sumó nuevas evidencias que permitieron individualizar el grado de intervención de cada sospechoso dentro de la estructura asociativa ilícita. Los procedimientos permitieron además esclarecer los mecanismos internos de distribución del dinero malhabido entre los distintos estamentos de la banda dedicada a las estafas y asaltos coordinados.
La instrucción del expediente penal detectó la participación activa de un ciudadano que colaboró de forma posterior al asalto comando para ocultar y deshacerse de uno de los vehículos utilitarios sustraídos. Esta conducta delictiva particular generó una imputación penal diferenciada dentro de las actuaciones generales que tramita el segundo centro judicial de Córdoba Capital. Los peritajes mecánicos sobre las unidades recuperadas aportaron huellas dactilares clave que vinculan de manera directa a los procesados con la ejecución del robo calificado en la propiedad.
Juan Pablo Klinger, fiscal de la causa
Procedimientos policiales e imputaciones penales dictadas
Los 40 allanamientos simultáneos ordenados por la fiscalía de instrucción se ejecutaron de manera coordinada en diferentes barrios de la periferia cordobesa para lograr el secuestro de elementos de interés delictivo. Los 10 sospechosos capturados fueron formalmente imputados bajo la grave figura penal de presuntos coautores de robo triplemente calificado por el uso de arma en forma impropia, por la operatividad no acreditada de esas armas y por haber sido cometido en poblado y en banda. Esta última calificación legal representa una de las sanciones punitivas más severas contempladas en el ordenamiento jurídico nacional para los delitos contra la propiedad y la seguridad ciudadana.
Una undécima persona identificada en el expediente judicial resultó imputada bajo el cargo de encubrimiento agravado en calidad de coautora debido a su presunta cooperación material para ocultar la camioneta sustraída. La justicia de Córdoba mantiene el secreto de sumario sobre determinadas actuaciones debido a que las tareas investigativas de campo continúan desarrollándose de manera activa en el territorio provincial. Los investigadores procesan actualmente el contenido de los numerosos dispositivos de almacenamiento digital y teléfonos celulares secuestrados durante los recientes registros en las viviendas particulares.
La principal hipótesis de las autoridades sostiene que todavía restan integrantes de la estructura criminal por identificar, por lo que no se descartan nuevas órdenes de detención en las próximas semanas. El Ministerio Público Fiscal ratificó que el trabajo policial seguirá enfocado de forma exclusiva en desarticular por completo los lazos económicos y comerciales remanentes de la organización ilícita. La investigación judicial permanece abierta para esclarecer la totalidad de los movimientos bancarios sospechosos registrados con posterioridad al violento asalto comando de barrio Urca.