La hipótesis judicial apunta a determinar si existió una estructura de captación y sometimiento de las menores a través de contactos realizados mediante dispositivos tecnológicos.
La investigación por una presunta trama de grooming, abuso sexual y explotación de menores en Villa de María de Río Seco, en la que estaría involucrado un individuo contratado por la Legislatura de Córdoba, sumó nuevos capítulos y amplió considerablemente su alcance.
La causa, que comenzó a partir de la situación de adolescentes de entre 12 y 14 años, ya tiene 11 personas detenidas y la Justicia mantiene abiertas distintas líneas para determinar el alcance de la presunta red.
La fiscal de Instrucción de Deán Funes, Analía Cepede, ordenó nuevas capturas durante las últimas horas. Dos de esas detenciones ya fueron concretadas, mientras que la investigación continúa con procedimientos destinados a establecer qué rol habría tenido cada uno de los acusados.
Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores es que la causa no se limita a episodios aislados de abuso. La hipótesis judicial apunta a determinar si existió una estructura de captación y sometimiento de las menores a través de contactos realizados mediante dispositivos tecnológicos.
La investigación había comenzado semanas atrás y cobró una nueva dimensión después de que un celular aportara información considerada clave para reconstruir los contactos y vínculos entre las víctimas y los adultos investigados. En aquella primera etapa fueron detenidas ocho personas durante una serie de allanamientos realizados en el norte cordobés.
Un elemento que sorprendió a los investigadores del caso de Villa de María de Río Seco
Entre los nuevos datos que trascendieron aparece uno particularmente sensible: según confirmó la fiscal Cepede, a las menores se les habrían colocado implantes anticonceptivos. El dato forma parte de la investigación y deberá ser establecido judicialmente junto con el resto de las pruebas incorporadas al expediente.
La Justicia busca ahora determinar cómo se desarrollaba el mecanismo de captación, qué vínculos existían entre los distintos sospechosos y si todos los acusados tuvieron participación en los mismos hechos o si existían diferentes niveles de intervención.
La cantidad de detenidos tampoco significa que la investigación haya concluido. Por el contrario, las nuevas capturas y las líneas que surgieron a partir del análisis de los dispositivos electrónicos podrían ampliar el expediente.
Uno de los principales objetivos de los investigadores es reconstruir las comunicaciones mantenidas con las adolescentes, identificar posibles nuevos involucrados y establecer si existieron otros episodios que todavía no fueron denunciados.
La causa se encuentra bajo investigación de la Fiscalía de Instrucción de Deán Funes, que deberá determinar la situación procesal de cada uno de los detenidos y avanzar en la reconstrucción de los hechos.
La prioridad, además de establecer responsabilidades penales, es evitar su revictimización y preservar su identidad.