Tras años de disputa por la posesión y uso de 1.500 hectáreas en el norte santiagueño, el empresario agroindustrial de Córdoba Roberto Urquía y comunidades campesinas nucleadas en el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase) alcanzaron un acuerdo que busca cerrar uno de los conflictos territoriales más representativos de la provincia.
El entendimiento involucra a la firma Las Guindas S.A., perteneciente al grupo Aceitera General Deheza (AGD), y a familias campesinas e indígenas de los parajes La Melada, Yunta Pozo, San Roque y Las Carpas, en el departamento Alberdi.
Durante años, ambas partes sostuvieron reclamos contrapuestos sobre la titularidad de las tierras, en una disputa que combinó tensiones productivas, sociales y legales.
Las claves del acuerdo de Urquía y los campesinos en Santiago del Estero
La clave del acuerdo es un esquema de “convivencia” territorial. En términos concretos, se estableció que la empresa podrá continuar con su actividad productiva, mientras que las familias campesinas mantendrán sus prácticas tradicionales —como el pastoreo— dentro del mismo territorio.
El convenio también fija pautas de uso responsable de los recursos naturales y mecanismos de control para garantizar su cumplimiento.

El proceso fue canalizado a través de la denominada Mesa de Diálogo y Tierra, un ámbito impulsado por el gobierno de Santiago del Estero que actuó como mediador entre las partes. En ese marco, el Estado provincial no solo facilitó la negociación, sino que también estableció un esquema de seguimiento institucional del acuerdo.








