El secretario Diego Peralta dejó sus funciones sin goce de sueldo tras ser imputado por presuntas maniobras irregulares millonarias en la Caja de Profesionales de la Construcción
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La transparencia institucional y el respeto por los fondos de los ciudadanos exigen una total idoneidad en el ejercicio de la función pública municipal. Tras confirmarse su imputación judicial, el secretario de Desarrollo Urbano, Diego Peralta, se vio obligado a delegar transitoriamente sus funciones en la Municipalidad de Córdoba a partir del 1° de julio.
La investigación penal, iniciada en diciembre de 2025, indaga el desvío del aporte obligatorio del 9% del costo de las construcciones que debían ingresar a la entidad previsional. El perjuicio bajo análisis abarca maniobras corporativas con obras públicas y privadas declaradas falsamente como clandestinas por montos de varios millones de dólares.
"Las maniobras son varias y variadas", advirtió el abogado denunciante Miguel Ortiz Pellegrini al detallar el desvío de capitales bajo sospecha.
El secretario de Desarrollo Urbano, Diego Peralta, se vio obligado a delegar transitoriamente sus funciones en la Municipalidad de Córdoba
El costo de la corrupción y la exigencia de transparencia
Mientras el sector privado dinamiza la economía local mediante inversiones genuinas, la presencia de funcionarios sospechados en la Municipalidad de Córdoba degrada severamente la confianza institucional. Las tareas del área afectada quedaron temporalmente bajo el control de Sergio Lorenzatti, quien ahora acumulará la gestión de 2 secretarías estratégicas en el organigrama municipal.
La administración eficiente de los recursos urbanos se vuelve inviable cuando los cuadros técnicos del municipio arrastran deudas éticas y denuncias por manejos discrecionales. El otorgamiento de moratorias dudosas y la administración de fondos por parte de personas ajenas a las instituciones representan el tipo de atraso burocrático que frena el desarrollo del mercado.
Córdoba requiere certidumbre y un Estado limpio para atraer capitales que multipliquen el empleo y la riqueza. El apartamiento del funcionario imputado y la quita de sus haberes municipales constituyen el primer paso obligatorio hacia la depuración de una burocracia que debe rendir cuentas claras ante los contribuyentes de la ciudad.
El secretario de Desarrollo Urbano, Diego Peralta, se vio obligado a delegar transitoriamente sus funciones en la Municipalidad de Córdoba