El empresario cordobés Oscar Scorza compró aviones que habían quedado fuera de servicio y los transformó en un alojamiento único en Oncativo: Air Damasco. Uno de ellos había participado en operaciones vinculadas al conflicto de Malvinas, un dato que le suma valor histórico a una propuesta turística que ya es reconocida a nivel nacional.
Las aeronaves pertenecieron a Aerolíneas Argentinas y luego a Southern Winds, y fueron rematadas tras la quiebra de esa empresa. Según se informó, una de ellas formó parte de las operaciones cívico-militares del Escuadrón Fénix, un grupo de la Fuerza Aérea Argentina que reunió pilotos y aviones comerciales durante la guerra, y otra habría transportado soldados dentro del territorio continental. Es una historia que mantiene viva la memoria de los Héroes de Malvinas.












