El contador Jhon Boretto asumirá el lunes próximo su segundo mandato como rector de la Universidad Nacional de Córdoba en compañía de la vicerrectora Mariela Marchisio. El acto formal de puesta en funciones ratificará el rumbo de la conducción institucional de la Casa de Trejo luego de la validación obtenida en las urnas. La gestión entrante encarará una agenda enfocada en afianzar las políticas del espacio reformista, acelerar la renovación generacional interna y dinamizar el funcionamiento cotidiano de toda la comunidad universitaria.
La ratificación de la fórmula oficialista contempla la continuidad de los funcionarios principales que venían desempeñándose en las distintas carteras del organigrama de la alta casa de estudios. Respecto al armado del gabinete administrativo, desde el entorno del Rectorado manifestaron: “Equipo que gana no se toca". La estrategia del grupo borettista busca garantizar la estabilidad operativa del establecimiento educativo, asegurar la confianza de sus cuadros técnicos y garantizar un traspaso fluido entre el mandato saliente y el nuevo ciclo institucional.
Superada la ceremonia de asunción de las autoridades elegidas, el calendario institucional avanzará de inmediato hacia la concreción de las múltiples actividades de formación programadas para el segundo semestre del año. Entre las iniciativas centrales figura la organización de la tradicional Expocarreras, cuya coordinación estará a cargo de la Secretaría de Bienestar Universitario y Modernización en el predio principal. Las autoridades universitarias proyectan ratificar en las próximas horas la continuidad del secretario Matías Lingua para comandar la ejecución y logística de dicho evento académico de convocatoria masiva.
La fórmula de Jhon Boretto y Mariela Marchisio ganó con el 58% de los votos y el contador seguirá como rector de la UNC hasta 2030
Proyectos institucionales y debate en el Consejo
En forma paralela a los actos protocolares de la cúpula directiva, las distintas facultades avanzan con el desarrollo ordinario de las mesas de exámenes finales según el calendario oficial. Durante este período de receso lectivo, las diferentes corrientes políticas que conviven dentro de la universidad ajustan sus líneas de acción para encarar los debates legislativos de la segunda mitad del año. Los bloques representados en la estructura institucional trazan sus hojas de ruta estratégicas para intervenir activamente en las decisiones administrativas y académicas del estamento universitario.
Desde la vereda opositora desarrollan un trabajo sigiloso y por lo bajo para articular un bloque de debate político sensiblemente más cohesionado frente a la gestión de las autoridades. Los representantes de las fuerzas críticas prevén formalizar cuestionamientos puntuales sobre la postura adoptada por el rectorado que encabeza Jhon Boretto frente al conflicto presupuestario. El objetivo inmediato de esta reorganización reside en abroquelar la tropa militante para disputar cada uno de los proyectos de resolución presentados en las comisiones técnicas.
El nuevo reparto de bancas en el Consejo Superior anticipa un escenario de debate sensiblemente más parejo y equilibrado entre la fuerza oficialista y los distintos sectores opositores. La aprobación de los dictámenes requerirá instancias de negociación e intercambio de consensos más intensos para acordar la distribución definitiva de las partidas presupuestarias anuales entre las facultades. Las discusiones del cuerpo colegiado definirán las asignaciones financieras dirigidas a los proyectos de investigación científica, los programas de extensión, las obras de infraestructura y el sostenimiento operativo.