La justicia de Córdoba detectó una red de corrupción en la Escuela de Tránsito municipal que otorgó más de 100 licencias de conducir irregulares. La fiscal Paula Bruera ordenó la detención de un segundo empleado involucrado en este esquema de estafas que generó una recaudación de $ 30 millones.
El operativo policial en barrio Marqués reveló que el agente municipal ocultaba en su domicilio particular un centro de venta minorista de estupefacientes. Los efectivos de la Fuerza Policial Antinarcotráfico secuestraron plantas de marihuana junto a diversas armas de fuego y gran cantidad de droga fraccionada.
La investigación penal se inició tras la denuncia de un vecino que pagó por un trámite exprés de licencias de motos pero nunca recibió la documentación. El primer sospechoso fue arrestado el miércoles pasado en su vivienda mientras gozaba de una carpeta médica para evitar sus tareas laborales habituales.
El hallazgo de un narcokiosco en la casa de un funcionario público evidencia la degradación moral y profesional de ciertos sectores del estado municipal.
Documentación secuestrada y el fracaso de los controles públicos
El personal de la Policía Judicial incautó legajos completos y dispositivos móviles que confirman la existencia de una asociación ilícita organizada. La maniobra delictiva permitía que conductores inhabilitados obtuvieran carnés oficiales sin rendir los exámenes médicos o las pruebas teóricas necesarias.
Los montos de los giros electrónicos realizados hacia los empleados municipales infieles eran variables pero alcanzan una cifra total de $ 30 millones. La fiscalía tomó declaración a las autoridades de la dependencia educativa para establecer el grado de complicidad jerárquica en este millonario fraude.
El municipio emitió un comunicado de transparencia que contrasta con la falta de auditorías internas sobre los procesos de emisión de licencias viales. La gestión de Daniel Passerini todavía no determinó si retirará la validez a los documentos entregados de forma ilegítima a lo largo de este último año.
El operativo policial en barrio Marqués reveló que el agente municipal ocultaba en su domicilio particular un centro de venta minorista de estupefacientes.
Inseguridad vial y degradación de la burocracia municipal
Los agentes involucrados habrían fraguado las firmas de otros compañeros de trabajo para dar una apariencia de legalidad a los expedientes municipales. Esta situación pone en riesgo la seguridad vial de la provincia al permitir que personas sin aptitud técnica conduzcan vehículos por las calles cordobesas.
El hallazgo de un narcokiosco en la casa de un funcionario público evidencia la degradación moral y profesional de ciertos sectores del estado municipal. El descontrol administrativo facilita que estructuras mafiosas operen con total impunidad dentro de los organismos financiados por los contribuyentes locales.