La ciudad de La Calera inauguró un nuevo Centro Operativo de Prevención (COP) en el histórico Barrio Industrial, consolidando un paso firme en la lucha contra el delito. El intendente Fernando Rambaldi remarcó que su gestión elige tomar decisiones concretas para mejorar la vida de los vecinos en lugar de limitarse a excusas.
La ejecución de este centro y el fortalecimiento de la Guardia Urbana Municipal fueron posibles gracias a una política de austeridad y eficiencia que permitió eliminar más de 200 cargos innecesarios que representaban un gasto público ineficiente. Esta gestión priorizó la inversión en tecnología y monitoreo, destinando recursos propios para garantizar mayor presencia y capacidad de respuesta en la calle.
"Lo más importante para un intendente es no ser parte", sentenció el jefe comunal al cuestionar a las estructuras políticas que han funcionado en las sombras durante años.

Enfrentar las mafias y recuperar la institucionalidad
Durante el acto, el mandatario advirtió que muchas instituciones atraviesan un derrumbe institucional provocado por estructuras que han protegido criminales o han sido cómplices de ellos. Esta gestión ha decidido enfrentar de frente a narcos y corruptos, denunciando irregularidades a pesar de las represalias y las denuncias cruzadas que recibe el equipo de gobierno.
El municipio dejó claro que no permitirá que los puestos de trabajo sean reservados para criminales amigos del poder, una práctica que fue moneda corriente en años anteriores. Mientras La Calera se enfoca en la transparencia, otros sectores intentan utilizar la justicia para obstruir las denuncias sobre delitos reales que la actual administración sigue aportando con pruebas.










