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Cultura

Revolución de Mayo: la Jornada Patriótica y el nacimiento de Argentina

Este 25 de mayo, el primer gobierno de la Patria Argentina cumple 210 años. Esto amerita un recorrido histórico por la semana en la que aconteció la Revolución de Mayo y concluyó con la Primera Junta y el nacimiento de un nuevo país.

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Un 25 de mayo muy peculiar vivirá Argentina este año, sin reuniones familiares, sin actos en Plaza de Mayo, con la manifestación pública criminalizada por el actual gobierno kirchnerista que, cada vez, se excede más en sus funciones republicanas. 
A pesar de todo, Argentina cumple 210 años de historia, lo cual amerita, hoy más que nunca, un recorrido histórico de lo que pasó y cómo esto no sólo afecta nuestro presente, sino que afectará nuestro futuro.

El viejo amo o ninguno

Esta historia inicia atrás, mucho tiempo atrás. Más precisamente en junio de 1806, con la expedición inglesa que ocupó la capital del entonces Virreinato del Río de la Plata, Buenos Aires. El general británico, William Carr Beresford, apenas si encontró resistencia de un bando dejado para defender la ciudad por el desaparecido virrey Rafael de Sobremonte, donde alentaba a los hombres de la milicia a retirarse al fuerte y ofrecer una “honrosa capitulación”.

Todos los funcionarios del Virreinato español juraron fidelidad al rey Jorge III del Reino Unido, todos menos uno; Manuel Belgrano, que en ese entonces era secretario perpetuo del Consulado de Comercio. Se negó rotundamente a jurar nuevamente por otro amo y huyó a una chacra en la Banda Oriental. 
Al poco tiempo las milicias se reorganizaron y una expedición al mando de Santiago de Liniers, un militar de origen francés pero que servía a la Corona española, derrotó finalmente a los invasores ingleses tras 46 días de ocupación y una dura pelea en la Plaza del Fuerte, actual Plaza de Mayo. 
La debilidad institucional generada por la huida del cobarde virrey Sobremonte era palpable, y culminó con su destitución y el nombramiento por parte del Cabildo del victorioso Liniers como nueva autoridad.
Este acto de autonomía por parte de los habitantes del virreinato del Río de la Plata, que daban sus primeros pasos en lo que sería una política representativa, iniciaba un proceso de rebeldía que había nacido del desentendimiento de España hacia la protección de estas tierras.

Santiago de Liniers, funcionario de la Corona española encargado de repeler los ataques ingleses sin ayuda del Rey.

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El siguiente año, 1807, no haría mas que reafirmar esta sensación de autonomía.

Insatisfechos y humillados por la derrota, Gran Bretaña vuelve a la carga un año después con una fuerza invasora fuertemente armada y pertrechada, diez veces mas grande que su predecesora. Al mando de los 12.000 hombres del Rey, estaba el general John Whitelocke, la Union Jack flameaba al son de sus tropas, las cuales avanzaban a sangre y fuego por Quilmes y luego se dividían en once columnas para apoderarse de la ciudad. Claramente esto fue un error, porque con la experiencia de la vuelta anterior, los porteños estaban mas que listos. 
8.000 hombres al mando de Martín Álzaga y Santiago de Liniers aguardaban expectantes la llegada del invasor. Toda la ciudadanía se movilizó, hostigando al enemigo a medida que avanzaba. Pese a su éxito inicial en la batalla de los Corrales de Misserere, los combates se endurecieron en el seno de la ciudad, quedando inmovilizados los británicos en una lucha desesperada. Tras tres días de violentos enfrentamientos y 3.000 bajas entre muertos y heridos, Whitelocke se rindió. 
Los festejos y la algarabía era total y por primera vez estas provincias perdidas en el sur del mundo empezaban a defenderse y pensar por sí mismas.

Queremos al viejo amo o a ninguno“, aseveró Manuel Belgrano al negarse jurar fidelidad a la Corona Britanica

Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, economista, militar, político, ideólogo principal de la Revolución Argentina, y luego creador de la bandera celeste y blanca.

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Pero, ¿de verdad queríamos al Viejo Amo?

El accionar de los vecinos y de la masa popular de Buenos Aires y su campaña dejó en claro que la colonia no era en absoluto dependiente de Madrid, lo que se agravó aún más cuando en mayo de 1808 Napoleón invadió España e hizo abdicar, primero al rey Carlos IV y, posteriormente, a su hijo Fernando VII, en favor de su hermano, el francés José Bonaparte. 
España se sumió en una crisis institucional que no se veía desde la ocupación islámica varios siglos antes. Tanto en el viejo como en el nuevo continente, gran parte de la población proclamó el desconocimiento de la nueva autoridad francesa y comenzaron la conformación de juntas provinciales que en teoría resguardaban el poder en nombre del depuesto Rey. 
Todas esas juntas se agruparon en torno a una central, la de Sevilla, que rápidamente designó a Baltasar Cisneros como nuevo virrey del Río de la Plata en lugar del sospechado de traición por su origen francés, Santiago de Liniers.
La designación de Cisneros fue muy resistida por los locales; ya habían demostrado su capacidad de autonomía y Liniers había demostrado ser un líder muy querido. 
En ese momento se iniciaron las conspiraciones revolucionarias. 

Baltasar Cisneros, nacido en Cartagena, España, fue el último virrey del Río de la Plata.

Un grupo de revolucionarios que se había lucido en la Reconquista iniciaron una serie de reuniones secretas en la Jabonería del empresario Hipólito Vieytes. Ellos eran Cornelio Saavedra, Jefe del Regimiento de Patricios, Juan José Paso, oriundo de Buenos Aires, empresario, político y gran orador, Manuel Belgrano, en ese entonces secretario del Consulado de Comercio, una especie de ministro de Economía del virreinato, salvando las distancias, Juan José Castelli, vicesecretario de Belgrano en el Consulado, y Nicolás Rodríguez Peña, empresario, financista del emprendimiento revolucionario y el otro dueño de la Jabonería. 
Estas conjuras serían la clave para el desenvolvimiento que los hechos tomarían a partir del 18 de mayo de 1810.

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La chispa que despertó la revolución

El 18 de Mayo del año 1810 arribó al puerto de Buenos Aires la Fragata Inglesa Mistletoe. En ella se traían periódicos que confirmaban lo que todos sospechaban, la Junta Central de Sevilla había caído
Con ello el virrey Cisneros perdía toda legitimidad en los ojos de los habitantes del virreinato, ya que el organismo que lo había designado no existía más. En consecuencia, Cisneros elaboró una proclama donde se comprometía a establecer una Regencia en las Américas a fin de preservar el poder de Fernando VII. 
Sin embargo, las cartas ya estaban echadas y esa misma noche los jóvenes revolucionarios se reunieron en la casa de Rodríguez Peña y decidieron exigirle al virrey la convocatoria de un Cabildo Abierto para tratar la situación en la que quedaba el virreinato después de los hechos acontecidos en España. Castelli y Martín Rodríguez, otro militar revolucionario, fueron designados para entrevistarse con Cisneros.
Durante toda la noche del 18 y todo el día del 19, los revolucionarios mantuvieron numerosas reuniones, como por ejemplo con el alcade Lezica y el síndico Leiva, para convencerlos de convocar a un Cabildo Abierto.
El domingo 20 el virrey Cisneros reunió a los jefes militares y les pidió su apoyo ante una posible rebelión, pero todos se rehusaron a brindárselo. Por la noche, Castelli y Martín Rodríguez insistieron ante el virrey con el pedido de llamar a un Cabildo Abierto. Éste se negó rotundamente y trató de locos e impertinentes a quienes deseaban lo mismo. Martín Rodríguez, entendiendo que el virrey no se había dado cuenta todavía de la magnitud del espíritu revolucionario, le explicó que tenía solamente cinco minutos para decidir antes de que en esa habitación ocurriera una calamidad. 
Resignado, el virrey accedió y convocó a una reunión el día 22.

Ya que el pueblo no me quiere y el ejército me abandona, hagan ustedes lo que quieran”, sostuvo el virrey Baltasar Cisneros

Durante la mañana del lunes 21, el Cabildo sesionaba como era habitual, atendiendo los asuntos coyunturales que reclamaban el buen orden y vivencia de la comunidad, sin mencionar nada del Cabildo Abierto que el virrey aparentemente había convocado.
Prontamente tuvieron que detener sus tareas al sentir el clamor de una multitud de 600 hombres que reclamaban a gritos la concreción del Cabildo Abierto prometido por el virrey
Los muchachos, dirigidos por Domingo French y Antonio Luis Berutti, dos políticos revolucionarios de la época, que se denominaban a sí mismos como la “Legión Infernal” y estaban armados con puñales y pistolas. 
Los cabildantes finalmente ceden al clamor popular y acceden a su petitorio y convocan formalmente un Cabildo Abierto para el día siguiente. Sin embargo, los chisperos no se dispersaban; fue necesaria la intervención de Cornelio Saavedra, al frente del cuerpo de los Patricios, y su promesa ante la gente que las milicias los respaldaban, para que éstos finalmente abandonen la Plaza.

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El martes 22 de 1810 inició el tan ansiado Cabildo Abierto. 

251 vecinos acudieron a la cita y 600 más esperaban ansiosos en la Plaza por alguna noticia, encabezados por los temidos chisperos, French y Berutti. 
Los ánimos en el recinto se fueron calentando cuando comenzaron los discursos; destacándose las intervenciones del Obispo Lue de Riega y del doctor Juan José Castelli, tanto para el bando realista como para la causa patriótica.
Lue era asturiano y en el cénit del debate exclamó:

“El mando sólo podrá venir a manos de los hijos del país cuando ya no hubiese un solo español en América”

Su retorica era convincente y decisiva, fijó una posición extrema y sentó una postura contundente a favor de España. 

Abrumados los patriotas, Castelli, designado por ellos como su orador principal, dudó de intervenir, pero dos de sus hombres los tomaron de los hombros y lo animaron a replicar.

Avanzando hacia el centro del auditorio con taimada calma, el doctor y líder revolucionario desplegó todos sus conocimientos para rebatir uno a uno los argumentos del Obispo. Los concurrentes estaban excitados, eufóricos, el público gritaba ante cada refutación de Juan José, quien concluyó su respuesta con una demoledora frase:

Los derechos de la soberanía han revertido al pueblo de Buenos Aires, que ahora puede ejercerlos libremente en la instalación de un nuevo gobierno, principalmente no existiendo ya, como se supone no existir, la España en la dominación de Fernando VII”

La solidez de las palabras de Castelli eran indudables, sin embargo, el fiscal y jurista español, Manuel Villalota, replicó tenazmente que en todo caso no es solo Buenos Aires quien debería solicitar el derecho a la soberanía, sino todos los pueblos del virreinato, y que los reclamos por parte de Buenos Aires no tendrían validez propia si no fuera todo el territorio colonial el que pidiera su autonomía.
La replica de Villalota fue especialmente dolorosa por el respeto que se le tenía, aún entre los revolucionarios, como una figura de mucho conocimiento, el cual aborda un hueco que Castelli no previno en su argumento. 
Así y todo, la estocada final vendría de parte de Juan José Paso, cuya intervención dejaría impotente al fiscal realista, al afirmar que bajo esa idea de la soberanía de los pueblos, considerando la débil posición de la península y las innumerables amenazas exteriores que se cernían sobre Buenos Aires, se debía conformar una Junta Provisional que gobernara en nombre de Fernando VII para todo el territorio.
El alegato fue decisivo y demoledor. Para el final de la sesión, se había concluido que el virrey sería depuesto y se llamaría a una junta provisional de gobierno.

Juan José Castelli, el gran orador de la Revolución, convenció al Cabildo de establecer un gobierno autónomo. 

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Libertad o Muerte

El jueves 24 el Cabildo no honró lo discutido y designó una junta de gobierno presidida por el mismo virrey e integrada por cuatro vocales: los españoles Juan Nepomuceno Solá y José de los Santos Inchaurregui, y los criollos Juan José Castelli y Cornelio Saavedra, burlando absolutamente la voluntad popular. 
Esto rápidamente provocó la reacción de las milicias y el pueblo. Castelli y Saavedra renunciaron a integrar esta junta. Muchos, como Manuel Belgrano, fueron perdiendo la paciencia. 
Cuenta Tomás Guido en sus memorias:
“En estas circunstancias el señor Don Manuel Belgrano, mayor del regimiento de Patricios, que vestido de uniforme escuchaba la discusión en la sala contigua, reclinado en un sofá, casi postrado por largas vigilias observando la indecisión de sus amigos, púsose de pie súbitamente y a paso acelerado y con el rostro encendido por el fuego de sangre generosa entró al comedor de la casa del señor Rodríguez Peña y lanzando una mirada en derredor de sí, y poniendo la mano derecha sobre la cruz de su espada dijo: “juro a la patria y a mis compañeros, que si a las tres de la tarde del día inmediato el virrey no hubiese renunciado, a fe de caballero, yo le derribaré con mis armas.”
Esa misma noche una patota enfurecida al mando de Castelli y Saavedra le fueron a exigir al virrey su renuncia. Cisneros, entendiendo finalmente lo que estaba pasando, abdicó y se disolvió así esta traicionera junta. Se convocó a un nuevo Cabildo Abierto para el día 25.

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25 de Mayo de 1810

Ese viernes amaneció frío y lluvioso, pero a los miembros de la Legión Infernal y a los simpatizantes de la causa revolucionaria poco les importaba. Reunidos desde temprano aguardaban la designación de una junta acorde a la voluntad que el pueblo había manifestado, hasta ahora, por la palabra. Pero si era necesario, estaban dispuestos a explicitar sus ideas con ayuda de las armas.
El tiempo pasaba y las deliberaciones se demoraban. La gente se fue retirando de la Plaza y en el interior del recinto del Cabildo la milicia le hacía saber a la antigua junta que no contaban con su respaldo y que debían renunciar para preservar su vida. 
El síndico del Cabildo salió a los balcones y clamó por el pueblo; en respuesta Domingo French hizo acto de presencia en el histórico edificio. Haciendo gala de su tradicional carácter diplomático, le explicó a los cabildantes que el pueblo estaba en los cuarteles esperando su decisión, y que si se demoraban más en decidirse, el pueblo que tanto anhelaban vendría a hacerles saber su opinión, aunque sería de todo menos una charla pacífica.
El ultimátum funcionó y en la sesión del Cabildo Abierto del día 25 de Mayo de 1810 se conformó una junta provisional de gobierno compuesta exclusivamente por revolucionarios criollos:
  1. Presidente: Cornelio Saavedra
  2. Secretarios: Juan José Paso y Mariano Moreno
  3. Vocales: Manuel Belgrano. Juan José Castelli, Domingo Matheu, Juan Larrea, Miguel de Azcuenaga y Manuel Alberti.

La “Primera Junta” juró en nombre de Fernando VII, aunque esto fue una “máscara”, como señalan los historiadores; un pretexto para ganar tiempo y desviar la mirada de los españoles y de los franceses por un tiempo. La realidad es que a partir de ese momento, nunca más se habló de la Corona española ni hubo intenciones monarquistas en el territorio que ahora conocemos como la República Argentina.
El tortuoso pero glorioso y fundamental camino a la independencia se inició en ese instante, que finalmente puso fin al colonialismo español en la región y prendió la llama de una nueva Patria Argentina, que hoy cumple 210 años de Historia.
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Entretenimiento

Netflix elimina la etiqueta “LGBT” a la serie de Dahmer, un famoso asesino serial homosexual, tras las críticas

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Colectivos LGBT primero criticaron la etiqueta, pero ahora dicen que es discriminatorio no ponerla y que “borra una parte de la historia”.

Netflix publicó la semana pasada una serie sobre el asesino serial Jeffrey Dahmer, un homosexual que asesinó a 17 hombres y niños, entre 1978 y 1991 en crímenes relacionados a agresiones sexuales. Dahmer acechaba en Walker’s Point (Milwaukee, Wisconsin), una zona de bares gay que sufrió las peores crueldades del psicópata

La serie, basada en hechos históricos, sin embargo, generó polémica por otra cosa: Netflix lanzó la temporada con una nube de etiquetas, entre las cuales estaba “LGBTQ+”, en referencia al colectivo gay, una costumbre de Netflix para cualquier entrega que tiene personajes predominantemente homosexuales.

Pero los colectivos LGBT pegaron el grito en el cielo, y esta semana, Netflix confirmó que le quitó la etiqueta “LGBTQ+” a Monstruo: la historia de Jeffrey Dahmer, la ficción creada por Ryan Murphy e Ian Brennan

Aunque el propio Dahmer era homosexual y muchas de sus víctimas pertenecían al colectivo LGBT, muchos espectadores se enfadaban por la connotación que significaba relacionar al asesino con el colectivo. Una situación extraña dado que uno de los principales reclamos de estos movimientos sociales es el reconocimiento, aunque parece que solo quieren ser reconocidos por las buenas hazañas.

Otros usuarios en redes sociales criticaron que se quite la etiqueta, y explicaron que es importante no borrar la historia. “A ver que dahmer fuera homosexual y lo documenten verídicamente no es ningún insulto a la comunidad lgbt, al revés, se manifiesta la homofobia de la época y la negligencia policial respecto a esta. Cualquier ser humano puede convertirse en un monstruo sin importar qué“, escribió en Twitter @jklovvver.

Sí, Jeffrey Dahmer era un asesino en serie y era LGBT. Ser LGBT no te convierte en un ser de luz“, agrega el usuario español @adrixAg, quien se autoproclama como “activista LGBT”.

Y completa: “Idealizáis mucho a la gente LGBT. Pensáis que son seres de luz marivillosxs todxs. Y spoiler: no, las personas LGBT tambien pueden ser malas personas o cometer delitos“.

La decisión también generó críticas de quienes ven una doble vara con la decisión, dado que en otras series han puesto etiquetas como “Religión” o “Cristianismo” cuando la trama no trataba esos temas, si no sus personajes.

No solo de Netflix si no de varias compañías de streaming, como Hulu con The Handmaid’s Tale, a la cual además de las etiquetas de “ficción“, “distopia” y “tragedia“, se le puso la etiqueta “cristianismo” y “religión“.

Por su parte, la serie de Dahmer tiene las etiquetas de “crímenes reales“, “psicológico“, “horror” y “LGBTQ+” (removida). Otro usuario que criticó la decisión fue Axel Fritzler, un activista LGBT que reclama que la etiqueta estaba bien puesta ya que “el asesino era gay, las víctimas eran gays, el creador de la serie es gay y los actores son gays“.

Y completa: “Ahora solo se la puede encontrar dentro de la categoría true crime. ¿Realmente hace daño o estamos muy sensibles?“.

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Argentina

Abrupto giro a la derecha en la Universidad Di Tella: Ambos partidos que disputan el Centro de Estudiantes se oponen al progresismo

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Tras varios años de hegemonía progresista, las listas más propensas a ganar el centro de estudiantes muestran signos de cambio de rumbo en su alumnado. La lista oficialista, anteriormente asociada al larretismo, presenta un candidato abiertamente hacia la derecha.

Vientos de cambio soplan en la Universidad Di Tella, que se convirtió en los últimos años en la institución típica del establishment. Mientras que las autoridades de la UTDT continúan impulsando una agenda progresista en materia de charlas e iniciativas académicas, son los alumnos quienes muestran su disconformidad por el rumbo que toma la universidad.

Actualmente dos listas principales disputan la presidencia del Centro de Estudiantes de Di Tella (CEDIT). La lista Movimiento Estudiantil del Nuevo Encuentro Mayoritario (M.E.N.E.M.), se perfila como la favorita a ganar la contienda electoral. En una nota previa de La Derecha Diario, consultamos a algunos de sus miembros sobre la impronta de su lista.

Se identifica en ellos un perfil de tinte liberal, y de carácter no tan ideológico como podría indicar su nombre. De acuerdo a los fundadores del espacio, su lista surge en respuesta a un CEDIT de poca utilidad para los alumnos y no como una reacción doctrinaria.

“El CEDIT no brinda suficientes herramientas de apoyo a los alumnos. Es como que actualmente se utiliza para hacer política personal. Buena parte de las charlas organizadas son con políticos, y rara vez sobre experiencia profesional o sobre adquisición de herramientas” afirma un estudiante de la agrupación M.E.N.E.M.

Por otro lado, está la lista ADN Di Tella, agrupación oficialista que lleva tres años al frente al CEDIT, pero que presenta este año un cambio rotundo de agenda en relación con años anteriores.

Probablemente en un intento de contener votos por derecha, la lista tiene por candidato a presidente a Valentino Díaz, quien públicamente ha manifestado sus preferencias ideológicas sin filtro.

En una crítica explícita a George Soros, Díaz, el candidato de ADN Di Tella, tuiteó “te quieren meter el aborto y sus 1025 géneros por la ventana” y cierra con “La doble moral de la sociedad abierta“, en una clara referencia a las fundaciones de Soros, Open Society.

Díaz en una declaración contra las Open Society Foundations

Valentino Díaz, de tan solo 20 años, es un estudiante de segundo año de la Facultad de Economía, quien se presenta por primera vez a la presidencia.

Su ferviente oposición al aborto, las políticas de género, y la intervención de fundaciones extranjeras en Argentina es una novedad para la lista oficialista, usualmente asociada con el gobierno porteño y las fundaciones progresistas que tiene detrás.

En otro tweet, Díaz reafirma su clara oposición a las ONGs extranjeras y la ideología de género: “No estoy en contra de los homosexuales, pero sí de la doble moral de las ONGs y sus financiadores”.

Quizá la sorpresa más importante es su apoyo al activista político libertario Nicolás Morás, típicamente vinculado a conspiraciones en su canal de YouTube de más de 500 mil suscriptores, donde suele deslizar mentirosas críticas al sionismo y la banca internacional.

Díaz muestra un perfil abiertamente de derecha. Sin embargo, sus dichos dejan entrever preferencias vinculadas a discursos de odio y figuras asociadas a lo peor del populismo. Cabe recordar que Morás está vinculado a RT e HispanTV, medios estatales de Rusia e Irán, respectivamente.

Otra particularidad de la fórmula presidencial de ADN Di Tella es que se trata de una pareja. Valentino Díaz impulsa como candidata a vicepresidente del CEDIT a su novia, quien también manifestó abiertamente su opinión respecto a la ideología de género y la cultura interna de la universidad.

Prevalecieron en la interna unos desequilibrados de ultraderecha” nos dice una estudiante de Relaciones internacionales que prefirió el anonimato. Cabe recordar que hace años que ADN Di Tella profesa el progresismo.

Lo que es seguro es que cualquiera de las dos listas que voten los estudiantes, estarán poniendo un voto por la derecha, y el futuro del CEDIT será contrario a la corriente woke que predomina en las últimas elecciones.

Según pudo averiguar este medio, Juan José Cruces, rector de la universidad, se encuentra sumamente preocupado por el giro hacia la derecha entre los alumnos de la universidad. Cruces debe renovar su banca en 2023, y en su gestión ha impulsado iniciativas de corte progresista, y teme que si mantiene esa línea no pueda reelegir.

En este momento, múltiples universidades muestran la aparición de diferentes expresiones de vientos de cambio. La Universidad Di Tella es solo un espacio más donde han florecido ideas de corte liberal y de derecha. Sin embargo, el simbolismo de una posible victoria de ideas de derecha en una universidad como Di Tella es llamativa por su cercanía a la formación de futuros dirigentes empresariales y políticos.

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Entretenimiento

Se estrenó The Woman King: El progresismo trata de reescribir la historia de un reino africano esclavista

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Hollywood lo hizo de nuevo. La última película de Sony cambia la historia del Reino de Dahomey y oculta su historia esclavista para representarlo, falsamente, como antiesclavista.

La semana pasada se estrenó “The Woman King” en todos los cines, una película protagonizada por Viola Davis, que narra la historia de las amazonas del país africano Dahomey (hoy Benin), un feroz ejército de mujeres que son representadas como progresistas luchadoras por los derechos de los negros, pero la historia real es muy distinta, no apto para la cultura woke del momento.

El reino de Dahomey duró desde el 1600s hasta 1904. Particularmente, la película está ambientada en 1823, las luchadoras se denominan las “agojie” y son lideradas por Nanisca, una general del ejército que obviamente nunca existió.

El actor de las nuevas de Star Wars, John Boyega, actúa del Rey Ghezo, una personaje histórico que sí existió, gobernando Dahomey entre 1818 y 1858, aunque su rol termina siendo muy menor y el personaje inventado de Viola Davis toma el protagonismo.

La película de acción trata de reinventar la historia, y se basa en un fraude histórico destinado a un público que consume el relato progresista, algo muy común con este tipo de producciones de Hollywood, pero esta vez metieron la pata olímpicamente.

Resulta que en este legendario reino africano habitaban unas mujeres guerreras cuya principal misión era defender al Rey. Eran cazadoras de elefantes e infundían terror entre los habitantes propios y vecinos. Se dice que decapitaban a sus enemigos y bebían su sangre. En síntesis, eran una fuerza parapolicial del Rey y se encargaban de oprimir a los disidentes y actuaban por fuera de la ley.

Muy por el contrario a la realidad, la película representa a estas guerreras como heroicas soldadas leales a una Corona que pelean en contra del esclavismo en África, contra los colonizadores blancos de Europa que quieren comprar esclavos negros para llevar a Estados Unidos para trabajar en los campos de algodón.

Dahomey fue fundado en el siglo XVII, su nombre hace referencia a un muro circular protector llamado agbomé. El primer rey de Dahomey, Do-Aklin Gangnihessou, era un monarca casi divino que estaba en constante guerra con pueblos vecinos, cuyos prisioneros eran convertidos en esclavos.

Dos siglos después, Dahomey alcanza su esplendor gracias al tráfico de esclavos, capturando vecinos del mismo continente africano con los europeos. Fue entonces cuando el rey Aho Houegbadja, el nieto de Do-Aklin, creó su famoso ejército de mujeres, probablemente como consecuencia de la falta de hombres en el reino, debido al masivo tráfico de esclavos, mayormente compuesto por hombres.

Las mujeres que formaban este grupo de élite eran entregadas de niñas por sus familias y se escogía a las más fuertes y atléticas, también había esclavas e hijas de esclavas. Llegaron a formar un nutrido ejército de casi 6.000 miembros para cuando empieza la edad en la que se sitúa la película.

Su armamento eran mosquetes y machetes, tenían duros entrenamientos desde chicas para aguantar el dolor extremo en caso de ser capturadas, luchaban hasta la muerte y jamás contemplaban la posibilidad de una derrota.

Eran miembros del “Gran Consejo” de Dahomey y colaboraban con el Rey a tomar decisiones de Estado. Se hacían acompañar de una esclava que tocaba una campanita para advertir de su presencia, que desde ya no aparece en la película. El momento de mayor esplendor de este cuerpo de elite fue con el reinado de Ghézo, en el siglo XIX.

Si bien la película no lo muestra, Dahomey empieza su declive gracias a un bloqueo naval que los británicos establecieron frente a las costas del reino africano en el año 1851, que tenía por objetivo frenar el tráfico de esclavos después de su abolición, en 1833, tan solo 10 años después de la película.

Alrededor de la década del ’50 del siglo XIX, la abolición de la esclavitud provocó que el Reino tuviera que cambiar su principal motor económico por el de la importación de aceite de palma. Para compensar estas pérdidas económicas, Ghézo decidió atacar a los reinos vecinos, como Nigeria, entre los años 1851 y 1861, para robar sus recursos y capturar nuevos esclavos para enviar personalmente a Estados Unidos.

Sin embargo, en 1865 se terminó la Guerra Civil en los Estados Unidos y se abolió la esclavitud definitivamente en el continente americano, dejando a Dahomey en una posición extremadamente vulnerable. Durante la década de 1890, la expansión francesa en el continente africano impuso su superioridad y el ejército de Amazonas fue findalmente vecina. Poco más de una década después, el Reino dejaría de existir.

Estas mujeres se dispersaron por todo África e incluso Europa y Estados Unidos. Muchas se casaron con europeos o estadounidenses, y otras hasta terminaron formando parte del circo ambulante de Buffalo Bill, el Wild West Show. En 1893, las Amazonas participaron en la Exposición de Chicago, y entre 1890 y 1925 recorrieron Europa y Norteamérica.

En 1891, hay constancia de que al menos cincuenta de ellas fueron exhibidas en el Jardín Zoológico de París rodeadas de plantas exóticas y de fieras; allí fueron visitadas por más de 800.000 personas.

Desde ya, no era el único reino esclavista en la región. Había competencia entre distintos reinos y por eso necesitaban conquistar otros pueblos aledaños para obtener mercadería. Incluso se conocía esa región como “la Costa de los Esclavos“.

Había algunos problemas que obligaban a establecer un control de natalidad positiva que compensase los sacrificios humanos y las pérdidas en combate. El imperialismo de Dahomey se estrelló contra Oyo, un reino de Nigeria, por el control del negocio esclavista.

Pero fue la Revolución Inglesa, la Guerra Civil Estadounidense y la Revolución Francesa las que redujeron a largo plazo la demanda de esclavos destruyendo la principal actividad económicas de estas factorías costeras.

En conclusión, Nanisca, la heroína representada por Viola Davis no hubiera sido una defensora antiesclavista sino una cazadora de esclavos para su posterior comercialización. Una carnicera cruel cuyo trabajo era obtener materia prima.


Con información de Karina Mariani.

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