Alí Al-Hussein aseguró que la Federación Jordana aún no recibió el dinero correspondiente por el subcampeonato obtenido en la Copa Árabe de Qatar, torneo organizado por la FIFA. Según explicó, los premios destinados al seleccionado permanecen pendientes desde diciembre, pese a que el organismo internacional exhibe una sólida situación financiera.
En su publicación, el dirigente sostuvo que la demora en los pagos forma parte de un problema más amplio relacionado con la conducción de la FIFA y expresó su malestar por la falta de respuestas institucionales: "El dinero que nuestro equipo debería recibir por haber llegado a la final aún no ha sido entregado". En este sentido, manifestó que, "una cosa necesita hacerse de inmediato: ¡Eliminar el voto secreto para las elecciones presidenciales!".
El aspecto más contundente del descargo apunta directamente contra Gianni Infantino. Al-Hussein afirmó que, durante la Copa del Mundo, recibió un mensaje verbal en el que se le habría sugerido que respaldar la continuidad del presidente de la FIFA favorecería a la federación jordana en la resolución de distintos asuntos administrativos y económicos.
El dirigente aseguró que Jordania no aceptará ese tipo de presiones y calificó esa supuesta situación como un acto de chantaje. "Me fue comunicado verbalmente durante la Copa del Mundo que si respaldaba a Infantino, eso ayudaría en gran medida a nuestra FA", expresó. Además, remarcó que su federación mantendrá la misma postura que adoptó anteriormente respecto de la conducción del organismo internacional: "Nos enorgullecemos en Jordania de mantener valores éticos. No lo respaldamos antes y ciertamente no lo haremos ahora".
Las declaraciones del presidente de la Federación Jordana generaron repercusión en el ámbito futbolístico al involucrar directamente a la máxima autoridad de la FIFA. Sin embargo, hasta el momento el organismo no emitió un comunicado oficial en respuesta a las acusaciones.
Mientras tanto, la denuncia abre un nuevo foco de controversia sobre el funcionamiento interno de la entidad y la relación entre la dirigencia de la FIFA y las distintas asociaciones nacionales. Por ahora, las afirmaciones realizadas por Al-Hussein constituyen una denuncia pública y no han sido respaldadas con pruebas presentadas ante la justicia o un organismo independiente.