"No puedo pisar", alcanzó a decir el mediocampista antes de abandonar el campo. Luego, ya más tranquilo, explicó: "Vengo arrastrando una molestia, es parte de esto, es parte del fútbol. Cada vez que me toque estar trataré de hacer lo mejor posible. A veces mejor, a veces peor, pero tratando de dar el máximo siempre". Sin embargo, el diagnóstico y la recomendación médica fueron claros: descanso para evitar que el esguince se agrave.
Con apenas unos días de recuperación entre partido y partido, el cuerpo médico decidió preservarlo no solo del clásico ante Racing, sino también del debut en la Copa Argentina frente a Gimnasia de Chivilcoy. La prioridad es que pueda reaparecer al 100% para lo que resta de la primera mitad de la temporada, donde el Apertura y la Copa Libertadores aparecen como platos fuertes.