El entrenador de Boca, Miguel Ángel Russo, debió ser hospitalizado este lunes para realizarse controles médicos programados. La situación generó preocupación debido a que los profesionales le recomendaron una nueva internación, apenas dos semanas después de su último paso por el hospital.
Según trascendió, Russo presentó signos de debilidad, por lo que recibió la aplicación de suero para hidratarse y permanece en observación, a la espera de ser dado de alta en el transcurso de la jornada.

El técnico, que dirigió el empate 2-2 ante Central Córdoba, acudió al mismo centro de salud en el que estuvo internado a principios de septiembre. En aquella oportunidad, había permanecido una semana en el Instituto Fleni debido a una infección urinaria, lo que le impidió encabezar algunos entrenamientos.









