Poco después de la lesión del Dibu Martínez en la entrada de calor previa al duelo del Aston Villa frente al Nottingham Forest, la Selección Argentina volvió a recibir una mala noticia. En el partido entre Tottenham y el Sunderland, Cristian "Cuti" Romero se retiró lesionado y entre lágrimas.
La jugada que derivó en su salida fue tan fortuita como impactante. Romero intentaba cubrir la pelota dentro del área cuando, tras un empujón del delantero rival, chocó con su propio arquero, Antonín Kinský, quien lo golpeó con la cabeza en una zona cercana a la rodilla. El zaguero recibió asistencia médica en el campo e intentó continuar, pero rápidamente quedó en evidencia que no estaba en condiciones para seguir.
Las imágenes mostraron al campeón del mundo visiblemente afectado: se tomó el rostro, caminó con dificultad y finalmente pidió el cambio, retirándose con lágrimas en sus ojos y con gestos de frustración.








