Alpine atraviesa su temporada más difícil en Fórmula 1. Los resultados en pista son el reflejo de una decisión estratégica tomada a mitad de año, cuando la escudería francesa resolvió detener el desarrollo del A525 y enfocar todos sus recursos en el monoplaza de 2026.
Todo comenzó con una resolución inesperada de la Federación Internacional del Automovilismo (FIA), que decidió regular los alerones delanteros flexibles, una pieza clave en la aerodinámica de los autos. Esta modificación normativa, introducida mediante la directiva técnica TD018 durante el Gran Premio de España, obligó a varios equipos a replantear su trabajo, pero en Alpine el impacto fue devastador.
"Para poder responder de forma óptima tendríamos que haber reconstruido el coche entero. Aerodinámicamente, todo depende del alerón delantero", explicó Flavio Briatore, asesor del equipo, en diálogo con Auto Motor und Sport. Según el dirigente italiano, el cambio los obligó a "sentenciar" la temporada y a comenzar desde cero con el diseño del nuevo modelo.











