El caso tomó relevancia luego de que la PDI desarticulara una presunta organización dedicada al tráfico de drogas. En el marco de los allanamientos, los agentes identificaron un automóvil vinculado a la causa que aún aparece inscripto a nombre de Carlos Palacios.
A partir de ese hallazgo, la Fiscalía busca determinar cómo el vehículo terminó siendo utilizado por los sospechosos y cuál era su situación legal al momento del operativo.
Durante los procedimientos, las autoridades secuestraron drogas, dinero en efectivo, teléfonos celulares y varios vehículos, elementos que serán sometidos a peritajes para avanzar con la investigación que encabeza el Ministerio Público.
Hasta el momento, las autoridades no encontraron elementos que vinculen directamente al futbolista con los delitos investigados. Tampoco fue detenido ni imputado en la causa.
Los investigadores analizan distintas hipótesis para explicar por qué el automóvil continuaba registrado a nombre del jugador. Entre ellas, se evalúa si el vehículo fue prestado, vendido sin completar la transferencia correspondiente o si existen otras circunstancias administrativas que justifiquen esa situación.
Mientras tanto, la Fiscalía continúa reuniendo pruebas para establecer el grado de responsabilidad de cada uno de los detenidos y esclarecer el funcionamiento de la presunta organización dedicada al tráfico de drogas. Por ahora, el nombre de Carlos Palacios aparece únicamente por la titularidad registral del vehículo, sin que exista una acusación formal en su contra.