La disputa por el futuro de Julián Álvarez sumó un nuevo capítulo y ahora involucra directamente a Barcelona, Atlético de Madrid, la FIFA y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Según informó Mundo Deportivo, el organismo internacional y la federación española notificaron al club catalán tras la denuncia presentada por la institución madrileña.
El Atlético de Madrid acusa a Barcelona de haber ejercido presión sobre el futbolista argentino y de mantener contactos directos con él sin autorización del club rojiblanco, pese a que el delantero mantiene un vínculo contractual vigente hasta junio de 2030.









