El crecimiento del tenis a nivel global plantea nuevos desafíos para una disciplina que busca sostener el interés de los aficionados sin descuidar las condiciones de quienes compiten durante gran parte del año. En ese contexto, la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) pretende dar un paso importante hacia una transformación estructural a partir de 2028, con una serie de medidas destinadas a modificar el sistema de puntuación, la distribución de los ingresos y la organización de la temporada.
Andrea Gaudenzi, presidente de la entidad, presentó las principales propuestas a través de una carta abierta en la que detalló la próxima etapa de OneVision, el proyecto estratégico con el que busca impulsar el desarrollo del circuito masculino. El paquete, que todavía debe atravesar consultas y recibir la aprobación correspondiente, contempla cambios que podrían impactar tanto en las principales figuras como en los jugadores que luchan por sostener sus carreras fuera de los primeros puestos del ranking.

"Para mantener esa fortaleza, el deporte debe seguir evolucionando", expresó el dirigente italiano, quien remarcó la necesidad de fortalecer la competencia, alinear los incentivos económicos y ampliar el respaldo a los profesionales que deben afrontar los costos de participar en el circuito.
La propuesta se apoya en cuatro ejes: compensación económica, distribución de puntos, calendario y formatos de competición. En conjunto, el objetivo es que los resultados en los torneos más importantes tengan mayor peso, que los jugadores puedan administrar mejor sus esfuerzos y que una porción más amplia del circuito se beneficie del crecimiento comercial del deporte.
Más premios y apoyo económico para los jugadores
Uno de los cambios más significativos estará relacionado con el dinero. La ATP pretende elevar el fondo de bonificaciones de 21,5 millones a 50 millones de dólares, con recompensas destinadas a los tenistas que participen en los principales torneos de la temporada.












